Berkshire Concrete Corp. presenta demanda contra el municipio de Dalton
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DALTON, Massachusetts — La empresa Berkshire Concrete Corp. presentó una demanda contra el municipio de Dalton luego de que la Junta de Planificación negara su solicitud anual de permiso especial para continuar y ampliar sus operaciones de extracción de arena y grava.
La querella legal, interpuesta el lunes ante el Tribunal Superior del Condado de Berkshire, nombra como demandados al municipio, a la Junta de Planificación y a sus integrantes Zack McCain III, Jarred Mongeon, Don Davis, Dennis Croughwell y Robert Collins.
A través de la acción legal, la compañía busca una compensación económica, así como un fallo judicial que revierta la decisión del organismo local y confirme su derecho a continuar operando, con o sin la aprobación de la Junta de Planificación. La empresa está representada por el abogado Jaan Rannik.
La demanda surge después de que, el pasado 18 de marzo, la Junta de Planificación votara en contra de la solicitud de permiso especial para expandir las operaciones de extracción de grava. La aprobación era necesaria para renovar el permiso vigente de la empresa.
Berkshire Concrete Corp. forma parte de Petricca Industries, junto con otras divisiones como Unistress y Petricca Construction Co. El conflicto legal se produce en medio de una disputa prolongada entre la empresa y autoridades locales por denuncias relacionadas con la contaminación que han provocado en la localidad el polvo y la actividad minera.
En ese contexto, el municipio ya ha impuesto multas a la compañía "sin perjuicio" y evalúa medidas adicionales, incluyendo el posible cierre de las operaciones mediante el bloqueo de acceso a los terrenos en cuestión.
A pesar del rechazo, la empresa puede volver a presentar su solicitud en cualquier momento hasta que expire su permiso actual en 2027. De haber sido denegado “con perjuicio”, no habría podido reintroducir la solicitud durante dos años.
En su demanda, Berkshire Concrete sostiene que la Junta de Planificación excedió su autoridad y argumenta que tiene derecho a continuar sus operaciones bajo el permiso vigente.
“Berkshire Concrete no ha violado ninguna de las condiciones del permiso especial”, afirma en el documento legal compartido por la empresa.
La empresa también calificó la decisión como “arbitraria y caprichosa”, alegando que no respeta acuerdos históricos que se remontan a la década de 1940 entre ambas partes y que la negativa fue utilizada para “crear presión e imponer condiciones adicionales”.
Asimismo, la compañía acusa al municipio de incumplir un contrato firmado en 1992, mediante el cual se habrían establecido condiciones mutuamente acordadas a cambio de que Dalton desistiera de impugnar las operaciones de extracción.
Según la demanda, Berkshire Concrete ha sufrido pérdidas por al menos 1.9 millones de dólares, monto que podría aumentar conforme avance el proceso judicial.



