Pittsfield busca aprobar 15.2 millones para modernizar su planta de aguas residuales
- alexahnder
- 17 nov
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PITTSFIELD, Massachusetts. El Departamento de Obras Públicas (DPW) solicitó al Concejo Municipal autorización para endeudarse hasta por 15.2 millones de dólares con el fin de modernizar la planta de tratamiento de aguas residuales, una instalación clave para la salud ambiental y la calidad de vida en Pittsfield. La propuesta fue enviada al subcomité de Finanzas para mayor revisión, mientras funcionarios advierten que el edificio actual, construido originalmente en 1938, ya no cumple con las necesidades básicas de operación ni con los estándares modernos.

La petición incluye la construcción de un nuevo edificio administrativo y un laboratorio completamente equipado, requisitos esenciales para mejorar el funcionamiento de la planta. Hoy en día, la ciudad enfrenta problemas críticos como moho, plagas, mala ventilación, fallas en el aire acondicionado y falta de espacio en el laboratorio. Estas limitaciones obligan a enviar muestras a laboratorios externos, lo que retrasa el análisis durante días o semanas. Con un laboratorio moderno, los técnicos podrían obtener resultados en el mismo día, permitiendo ajustar procesos de inmediato y reducir la carga de nutrientes que llega al río Housatonic.
La importancia del proyecto va más allá de la comodidad operativa. Si no se realiza esta modernización, Pittsfield corre el riesgo de no cumplir con regulaciones ambientales estatales y federales, lo que podría aumentar costos legales, sanciones y daños al ecosistema. Además, la falta de control oportuno en los niveles de nitrógeno y fósforo dificulta la protección del río, afectando tanto a la fauna como a los residentes que disfrutan del entorno natural. Si la obra vuelve a quedarse sin financiamiento, como ocurrió en licitaciones fallidas de 2022, la ciudad enfrentaría un deterioro progresivo en un servicio esencial para la salud pública.
Este proyecto se suma a una lista creciente de necesidades en la infraestructura del agua de Pittsfield. En octubre, el Departamento de Obras Públicas también presentó los primeros pasos para renovar las plantas de agua potable Cleveland y Ashley, operativas desde 1985 y ya al límite de su vida útil. Modernizar estas instalaciones es indispensable para cumplir con la Ley de Agua Potable Segura, mantener la capacidad de producción original y garantizar fiabilidad en el suministro para toda la ciudad. Los ingenieros advirtieron que muchos equipos ya no tienen piezas de reemplazo, creando vulnerabilidades operativas de alto riesgo.
Postergar estas inversiones tendría consecuencias mayores, como fallas de infraestructura, aumentos súbitos en costos de emergencia y un impacto directo en la calidad del agua y el bienestar de miles de residentes. Con la autorización de financiamiento, la ciudad espera lanzar la fase de licitación este invierno y comenzar la construcción en 2026, avanzando hacia un sistema hídrico más seguro, moderno y sostenible para las próximas décadas.






