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Familia inmigrante de Pittsfield busca empezar de cero en El Salvador tras deportación de padre detenido por ICE

  • 12 jun
  • 2 min de lectura
Claudia y su hija se preparan para dejar Estados Unidos
Claudia y su hija se preparan para dejar Estados Unidos

PITTSFIELD — Una familia inmigrante que durante el último año enfrentó un incendio devastador, la detención de uno de sus integrantes por parte de las autoridades migratorias ICE y una prolongada separación familiar, se prepara ahora para comenzar una nueva vida en El Salvador.


Según una actualización publicada por miembros de Roots Dreams and Mustards Seeds, organización sin fines de lucro de apoyo a la comunidad, Christian, habría firmado documentos aceptando su deportación mientras permanecía bajo custodia. Posteriormente fue expulsado del país y enviado a El Salvador.


Tras la deportación, su esposa Claudia tomó la decisión de abandonar Pittsfield para reunificar a la familia junto a su hija pequeña, Elizabeth. El traslado implica empezar de nuevo en un país al que ahora deberán regresar después de haber tratado de construir una vida en Massachusetts.


La situación representa un nuevo paso y golpe para la familia. La campaña de apoyo, que inicialmente buscaba ayudar a enfrentar los gastos derivados de la detención migratoria, fue modificada para concentrarse ahora en la reunificación familiar y en la reconstrucción de la vida de la familia en El Salvador. Los fondos recaudados serán destinados a cubrir gastos relacionados con vivienda, renta, muebles básicos, artículos esenciales para el hogar, así como costos de viaje, documentación, honorarios legales y gastos de transición tanto en Pittsfield como en su país de destino.


Marilyn, integrante del equipo local de defensa de inmigrantes, ha acompañado a Claudia durante el proceso. Según los organizadores, durante la última semana ayudó a gestionar la obtención de pasaportes para Claudia y la pequeña Elizabeth, además de brindar apoyo durante los preparativos para el traslado.


Hasta el momento, la campaña ha reunido $7,506 en donaciones en línea y otros $2,300 en contribuciones recibidas mediante cheques, para un total de $9,711. Los organizadores indicaron que la recaudación continúa activa con el objetivo de proporcionar estabilidad a la familia durante sus primeros meses en El Salvador.


Los promotores de la iniciativa Roots Dreams and Mustard Seeds expresaron además su preocupación por el impacto que las deportaciones tienen en familias inmigrantes establecidas en las comunidades locales. Señalaron que muchas de estas familias contribuyen a la economía regional, fortalecen la vida comunitaria y enriquecen la diversidad cultural de Estados Unidos.


Según los organizadores, la campaña seguirá recibiendo aportaciones para ayudar a Christian, Claudia y Elizabeth a reunirse y reconstruir sus vidas después de meses marcados por el desplazamiento, la detención, la separación familiar y la pérdida de sus pertenencias.


La historia de Chistian representa los desafíos que enfrentan numerosas familias inmigrantes cuando una deportación interrumpe de manera repentina la vida que habían construido por tratar de salir adelante en Estados Unidos.


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