Por denuncias de constantes robos y consumo de drogas, reubican la parada de autobús en Allendale Shopping Center
- alexahnder
- hace 12 horas
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PITTSFIELD, Mass. — La Berkshire Regional Transit Authority (BRTA) reubicó el pasado 20 de enero la parada de autobuses del Allendale Shopping Center, luego de que los propietarios del centro comercial expresaran preocupaciones ante el Concejo Local de Pittsfield sobre presuntos aumentos en el consumo de drogas y robos menores asociados a usuarios del transporte público. Aunque la nueva parada en Crane Avenue se encuentra a poco más de 90 metros de la ubicación original, el cambio ha tenido un impacto significativo en la operación de varias rutas clave.

La parada de Allendale era un punto central para cuatro rutas de la BRTA, incluidas la Ruta 1 (Pittsfield–North Adams), una de las más utilizadas del condado, así como las rutas 4, 12 y 14. Con la eliminación total del acceso de los autobuses al estacionamiento del centro comercial, los pasajeros ahora deben abordar en distintos puntos del vecindario de Coltsville, lo que ha fragmentado un punto de conexión que antes era simple y directo. El gerente de operaciones de la BRTA, Benjamin Hansen, señaló que si bien pudo haber incidentes aislados, “un par de malas experiencias terminaron costándole esta parada a la gran mayoría de los pasajeros”.
Desde el ámbito de seguridad pública, el Pittsfield Police Department indicó que, si bien se han recibido llamadas ocasionales por hurtos, consumo de sustancias o personas no deseadas en el lugar, no se ha registrado un aumento significativo de delitos en los últimos meses. El capitán Matthew Hill explicó que la mayoría de los reportes recientes fueron catalogados como “infundados” o se resolvieron antes de la llegada de los agentes, y que no observó situaciones lo suficientemente alarmantes como para justificar la eliminación de la parada.
Opiniones entre trabajadores de los comercios del centro comercial han sido variadas. Algunos empleados señalaron que en ocasiones los pasajeros se refugiaban en el área subterránea de Allendale mientras esperaban el autobús, y que hubo episodios aislados de comportamientos problemáticos. Otros reconocieron que, aunque existieron incidentes esporádicos de merodeo o basura, el impacto general en los negocios ha sido limitado. Para algunos comerciantes, la reubicación ha reducido la actividad en el estacionamiento, aunque no se ha observado un cambio claro en el flujo de clientes.
Por su parte, varios usuarios del transporte público expresaron preocupación por la nueva configuración, ya que las paradas dispersas obligan a los peatones a cruzar intersecciones más transitadas y menos amigables para caminar. Una pasajera de la tercera edad advirtió ante el Concejo Local que el cambio podría poner en riesgo a personas mayores o con movilidad reducida y sostuvo que cualquier problema en el centro comercial podría haberse abordado con otras soluciones. Mirando al futuro, Hansen dijo que espera que la situación pueda resolverse y que la BRTA vuelva a operar dentro de Allendale, recordando que se trata de un punto histórico y estratégico para el sistema de transporte local. “Es una lástima que de repente se haya convertido en un problema”, afirmó.





