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Pittsfield y North Adams rechazan aumento de hasta 25% en tarifas de Berkshire Gas.

  • 25 feb
  • 2 Min. de lectura

Los gobiernos municipales de North Adams y Pittsfield han expresado una fuerte oposición al incremento en las tarifas de gas propuesto por Berkshire Gas, advirtiendo que la medida agravaría la ya difícil situación económica de miles de residentes en el condado de Berkshire. La empresa solicita al Departamento de Servicios Públicos de Massachusetts (DPU) un aumento en su tarifa base de distribución con el objetivo de generar aproximadamente 22.2 millones de dólares adicionales en ingresos, lo que podría traducirse en un incremento promedio de unos 54 dólares mensuales para los consumidores residenciales.


En North Adams, el Concejo Municipal aprobó por unanimidad una carta formal solicitando a las autoridades estatales que rechacen el aumento, señalando que tendría consecuencias significativas tanto para el gobierno local como para los residentes. Funcionarios estiman que el incremento costaría más de 40,000 dólares adicionales al año solo para calefaccionar las tres escuelas públicas de la ciudad. Concejales advirtieron que el impacto sería especialmente severo en una comunidad donde muchos hogares dependen de programas de asistencia energética y viven con ingresos limitados.


En Pittsfield, el alcalde y el Concejo Municipal también aprobaron una carta unánime instando al estado a negar o reducir considerablemente el aumento propuesto. Las autoridades locales argumentaron que el incremento agravaría la crisis del costo de vida que enfrentan muchas familias, particularmente durante inviernos prolongados y severos como los de esta región. Según datos presentados por funcionarios locales, más de 8,500 hogares en el condado dependen de asistencia para pagar la calefacción, lo que pone en duda la capacidad de muchos residentes para absorber nuevos aumentos en sus facturas.


Berkshire Gas, que atiende a cerca de 40,000 clientes en 20 comunidades del oeste de Massachusetts, sostiene que el aumento es necesario para cubrir costos operativos, modernizar infraestructura y cumplir con requisitos regulatorios estatales. Sin embargo, líderes locales han cuestionado si todos los gastos propuestos son necesarios y han solicitado que cualquier incremento esté condicionado a beneficios claros en seguridad, reducción de fugas y mayores protecciones para los consumidores.


La oposición al aumento ha crecido a nivel regional, con el respaldo de legisladores estatales y la gobernadora Maura Healey, quien también ha expresado preocupación por el impacto que los incrementos en servicios públicos tendrían sobre los residentes. Las cartas enviadas por ambos concejos municipales forman parte del proceso oficial de comentarios públicos, mientras el Departamento de Servicios Públicos evalúa si aprobará, modificará o rechazará la propuesta de Berkshire Gas.

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