Orden de emergencia busca frenar la venta de productos de kratom
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La medida autoriza a funcionarios locales a emprender acciones contra los establecimientos que los comercialicen
Por:Ella Adams/ SHNS

Massachusetts.— La gobernadora Maura Healey tomó medidas este jueves para restringir la venta de kratom, un árbol tropical de hojas originario del sudeste asiático cuyo consumo ha sido desaconsejado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) debido a sus efectos peligrosos.
Según la FDA, el kratom se utiliza con frecuencia para tratar por cuenta propia problemas como el dolor, la tos, la diarrea, la ansiedad y la depresión, así como el trastorno por consumo de opioides y los síntomas de abstinencia.
La sustancia no se comercializa legalmente en Estados Unidos como medicamento, suplemento alimenticio ni aditivo para alimentos convencionales. La FDA ha advertido a los consumidores que no utilicen kratom debido al riesgo de sufrir efectos adversos graves, entre ellos toxicidad hepática, convulsiones y trastornos por consumo de sustancias.
Sin embargo, de acuerdo con la administración de Healey, el kratom se vende ampliamente en tiendas de conveniencia, comercios de productos para fumar y gasolineras en forma de tabletas, gomitas y cápsulas. El gobierno estatal describió estos productos como escasamente regulados y señaló que pueden variar considerablemente en potencia e ingredientes, lo que dificulta que los consumidores sepan qué están comprando y cuáles son los posibles riesgos para su salud.
El comisionado estatal de Salud Pública, Robbie Goldstein, emitió una orden de emergencia para clasificar temporalmente todas las formas de kratom como sustancias de la Lista I conforme a las leyes estatales. Según la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), las sustancias incluidas en esta categoría no tienen actualmente un uso médico aceptado y presentan un alto potencial de abuso. Entre los ejemplos se encuentran la heroína, el LSD, el éxtasis y la marihuana.
La orden entrará en vigor después de un periodo de notificación de 14 días y permanecerá vigente hasta por un año, informó la administración de Healey. La medida otorgará a las juntas locales de salud y a otros funcionarios municipales facultades adicionales para emprender acciones contra los establecimientos que vendan productos de kratom.
El Departamento de Salud Pública de Massachusetts (DPH) ofrecerá un seminario virtual informativo para ayudar a los funcionarios locales de salud pública a implementar la orden. También proporcionará información y orientación a las juntas de salud, proveedores de servicios médicos y programas para el tratamiento del consumo de sustancias acerca de las nuevas restricciones, los riesgos relacionados con el kratom y los servicios disponibles de tratamiento y recuperación.
Una presentación de la FDA, en la que se advierte sobre la 7-hidroximitraginina (7-OH), un compuesto que se encuentra naturalmente en pequeñas cantidades en la planta del kratom, muestra productos que contienen esta sustancia y que se venden en lugares como tiendas de conveniencia y gasolineras.
“En las tiendas de todo Massachusetts se venden productos peligrosos de kratom con muy poca supervisión, y las personas, incluidos los niños, con frecuencia no tienen forma de saber qué están comprando ni cuál es su potencia”, señaló Healey en un comunicado. “Los clientes deben poder confiar en que los productos que se venden en los establecimientos son seguros. Estamos tomando medidas para proteger a los jóvenes y a los residentes, proporcionar a las comunidades las herramientas necesarias para retirar productos peligrosos de los estantes y asegurarnos de que cualquier persona que enfrente una dependencia pueda recibir el tratamiento y el apoyo que necesita”.
El kratom puede producir efectos similares a los de los estimulantes o a los de los opioides, dependiendo de su potencia, indicó la administración estatal. Algunos productos contienen compuestos altamente concentrados o modificados en laboratorios que pueden generar efectos opioides más intensos.
Según la FDA, el alcaloide 7-hidroximitraginina, conocido como 7-OH y presente naturalmente en la planta del kratom, muestra una potencia considerablemente mayor sobre los receptores opioides mu que la mitraginina, el principal alcaloide del kratom, e incluso que otros opioides tradicionales como la morfina.
A principios de julio, la DEA presentó avisos de intención para clasificar temporalmente la 7-OH y sustancias relacionadas dentro de la Lista I de la Ley de Sustancias Controladas. La agencia considera que estas sustancias representan una amenaza inminente para la seguridad pública debido a que sus efectos son altamente impredecibles. La clasificación no se aplicaría a los productos botánicos de kratom que contengan niveles naturales de 7-OH por debajo del límite establecido.
Una vez que entren en vigor las órdenes temporales de clasificación, la fabricación, distribución, venta y posesión de las sustancias de 7-OH contempladas estarán sujetas a las disposiciones penales, civiles y administrativas de la Ley de Sustancias Controladas. El secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy, reconoció la intervención de la DEA y describió estas sustancias como adictivas, dañinas y peligrosos opioides que alimentan la dependencia y ponen en riesgo la vida de los estadounidenses.
La Asociación Estadounidense del Kratom describe esta planta como un valioso recurso natural, aunque reconoce que deben realizarse todos los esfuerzos posibles para reducir sus riesgos y proteger a los consumidores de productos adulterados o contaminados.
La organización afirma en su sitio web que una regulación apropiada de la FDA permitiría aprovechar al máximo el potencial del kratom para utilizarse de manera responsable con el fin de mejorar el bienestar de las personas y la salud pública en Estados Unidos.
De acuerdo con la FDA, aproximadamente 1.7 millones de estadounidenses de 12 años o más consumieron kratom en 2021. La cifra procede de la Encuesta Nacional sobre el Consumo de Drogas y la Salud, realizada por la Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias.
Las regulaciones varían entre los estados. La Ley del Kratom de Rhode Island entró en vigor en abril y permite la expedición de licencias para vender y fabricar estos productos. También prohíbe su venta a menores de 21 años y exige que todos los productos cumplan normas específicas de etiquetado y empaquetado. La legislación dispone además que únicamente pueden proceder de fabricantes y vendedores autorizados.
En Kansas, una prohibición del kratom y de los productos con 7-OH entró en vigor en julio, según Hawver’s Capitol Report. La publicación informó que la legislación clasificó la sustancia dentro de la Lista I. De acuerdo con la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales, Kansas se sumó a Alabama, Arkansas, Indiana, Luisiana, Vermont y Wisconsin.
Una prohibición similar comenzó a aplicarse en Tennessee durante julio. Sin embargo, Nashville Banner informó que algunos defensores temen que la medida pueda provocar un incremento en las muertes por sobredosis. El Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas señala que algunas personas utilizan kratom para controlar los síntomas de abstinencia y el deseo de consumir otras sustancias.
Pluribus News informó en abril que estados como Ohio, Dakota del Sur, Michigan, Kentucky y New Hampshire también han adoptado distintas medidas relacionadas con el kratom.
Varias juntas locales de salud de Massachusetts ya han prohibido la venta y distribución de esta sustancia, incluidas las de Hanover, Lowell, Belchertown, Dracut, Yarmouth y Chelmsford. En marzo también se informó que la ciudad de Boston estaba considerando establecer sus propias regulaciones, según GBH News.
Los legisladores de Massachusetts también buscaron regular el kratom mediante la propuesta de desarrollo económico de la Cámara de Representantes, H 5576. El proyecto define los términos “producto de kratom”, “vendedor de kratom” y “fabricación”, y establece que un comerciante no podrá vender ni distribuir estos productos sin una etiqueta que incluya el nombre y la dirección del fabricante, una lista de ingredientes e instrucciones para utilizarlos de manera segura y eficaz, incluida la porción recomendada.
La propuesta impediría que los comerciantes distribuyan, anuncien o vendan productos de kratom contaminados con sustancias peligrosas ajenas a la planta. También prohibiría aquellos que contengan una concentración de 7-OH superior al 2 por ciento de la composición total de alcaloides del producto, así como cualquier alcaloide sintético.
Los vendedores tampoco podrían distribuir deliberadamente productos de kratom a menores de 21 años y podrían recibir multas por incumplir estas disposiciones. El proyecto ordena al Departamento de Salud Pública elaborar las normas necesarias para administrar y hacer cumplir las medidas, incluidos requisitos para un etiquetado preciso y pruebas de seguridad.
La propuesta de la Cámara de Representantes relacionada con el kratom es uno de los numerosos asuntos que continúan bajo negociación en el comité de conferencia integrado por miembros de la Cámara y el Senado.



