“Necesitamos control de renta ahora”: residentes y activistas de Pittsfield se unen a campaña estatal
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PITTSFIELD — Decenas de inquilinos, propietarios de pequeñas viviendas, sindicatos y organizaciones comunitarias del oeste de Massachusetts se reunieron este sábado 16 de mayo en Pittsfield al grito de "¡Control de renta!" para lanzar la etapa final de recolección de firmas de una propuesta que busca limitar los aumentos de renta en Massachusetts.
La iniciativa, impulsada por la campaña “Keep Massachusetts Home”, busca que el aumento anual de la renta no pueda superar el costo de vida y tenga un tope máximo del 5% anual. De ser aprobada, la medida aparecería a modo de pregunta en la boleta estatal para las elecciones de noviembre de 2026.

El evento se realizó a las 11:00 de la mañana en Pittsfield Commons. Los organizadores señalaron que la movilización respondió a la creciente crisis de vivienda y al impacto que los altos costos de renta tienen en familias trabajadoras y comunidades de todo el estado.
Entre quienes participaron estuvo Fernando León, organizador comunitario, quien defendió la necesidad de establecer límites a los aumentos de renta y afirmó que la propuesta busca crear estabilidad, no castigar a propietarios responsables. “El control de renta no se trata de castigar a propietarios responsables. Se trata de establecer reglas básicas en un mercado que se ha vuelto demasiado inestable y demasiado dañino para nuestras comunidades”, expresó durante el evento.
León comparó la propuesta con otras regulaciones que existen para proteger el bienestar público. “Ya regulamos los límites de velocidad porque la seguridad pública importa. Regulamos la plomería y la electricidad porque la vida de las personas importa. Regulamos los lugares de trabajo, los alimentos y la salud pública porque el interés público importa. Así que sí, también podemos regular los aumentos de renta”, afirmó.

Además durante su intervención señaló que el problema va más allá de la economía y tiene consecuencias humanas directas. “Cuando la renta aumenta más rápido de lo que las personas pueden seguir el ritmo, ya no estamos hablando de opciones. Estamos hablando de desplazamiento. Estamos hablando de una ciudad que permite que las ganancias se muevan más rápido que la capacidad de las personas para sobrevivir”, dijo ante los asistentes.
León también sostuvo que el desplazamiento de residentes no debe verse como una consecuencia inevitable del mercado. “El desplazamiento no es inevitable. El mercado no protegerá a las comunidades por sí solo. Los desalojos no son una política de vivienda.
Necesitamos límites, necesitamos estabilidad”, declaró, antes de cerrar con un llamado que fue respondido por parte del público: “¿Y cuándo lo necesitamos? ¡Necesitamos control de renta ahora! ¡Lo necesitamos ahora!”
Dentro de las asistentes al evento la Reverenda Margo Page, quien amplió la conversación sobre las causas de la crisis de vivienda y señaló que el problema no solo se relaciona con los aumentos de renta, sino también con políticas y dinámicas económicas que, a su juicio, han dificultado mantener viviendas accesibles para residentes locales.

Page explicó que algunas regulaciones relacionadas con la rehabilitación de edificios pueden convertirse en obstáculos para recuperar propiedades deterioradas o vacías. “Si un propietario arregla una unidad, muchas veces tiene que actualizar el edificio completo para cumplir con los requisitos. Nadie se opone a los estándares, pero cuando el costo es demasiado alto, las renovaciones simplemente no se hacen”, afirmó, señalando que esto puede desalentar inversiones en viviendas que podrían volver al mercado.
La reverenda Page también criticó lo que describió como la creciente mercantilización de la vivienda, argumentando que algunas propiedades son compradas únicamente como inversiones. “Las personas compran una propiedad, cobran lo máximo que pueden y luego se van de la ciudad. No viven aquí. Ven a los Berkshires como un lugar hermoso para poseer propiedades, pero no forman parte de la comunidad”, expresó.
Según explicó, algunas comunidades de los Berkshires ya discuten mecanismos para enfrentar ese fenómeno, especialmente en zonas con alta presencia de propiedades estacionales o segundas residencias. “Si vives en tu casa recibes beneficios, pero si conviertes la vivienda en una mercancía para generar ingresos, pagas más impuestos. Definitivamente creo que eso puede ser parte de la solución”, señaló.
Page aseguró que las consecuencias ya son visibles para muchas familias locales. “Las familias aquí ya no pueden vivir aquí. Muchas personas tienen que mudarse fuera de la ciudad o incluso fuera del estado. Quieren trabajar aquí, quieren criar aquí a sus familias, pero no pueden porque ya no es asequible”, dijo.

También advirtió sobre los efectos más amplios que la crisis puede generar en la comunidad. “Las personas están eligiendo irse. Y estamos viendo calles vacías, negocios vacíos y menos incentivos para invertir en la ciudad porque la gente ya no puede permitirse vivir aquí”, concluyó.
Durante el acto, otro de los organizadores explicó por qué Pittsfield fue seleccionada para lanzar la segunda fase de la campaña de recolección de firmas en el oeste de Massachusetts.
“Una de las preguntas que surgió varias veces durante la planificación fue: ¿por qué Pittsfield?”, expresó. Luego compartió un dato que dijo haberla impactado: “Para poder cubrir el costo de la renta en Pittsfield, necesitas ganar 27 dólares por hora. ¿Quién en Pittsfield gana 27 dólares la hora? ¡Yo no! ¿Quién es entonces nuestra vivienda para?”

También sostuvo que las comunidades del oeste del estado frecuentemente sienten que sus necesidades quedan fuera de las prioridades estatales. “En el oeste de Massachusetts sabemos lo que es ser ignorados por Beacon Hill. Y el hecho de que la gobernadora Healey haya visitado North Adams y Pittsfield algunas veces durante el último año no cambia la realidad de que constantemente somos ignorados”, afirmó. Añadió que las necesidades de vivienda en Pittsfield reflejan una situación regional más amplia: “Sabemos que nuestros vecinos en Pittsfield necesitan control de renta tanto como los de Springfield, Northampton y Amherst.”
Después del mitin, voluntarios recorrieron Pittsfield recolectando firmas para alcanzar las 12,429 firmas certificadas adicionales necesarias para asegurar la presencia de la propuesta en la boleta electoral.
Según los organizadores, también fue la única campaña de firmas de este ciclo que avanzó sin contratar empresas privadas de recolección de firmas.



