LO QUE DEBES SABER SOBRE LAS NUEVE PREGUNTAS QUE DECIDIRÁN LOS VOTANTES DE MASSACHUSETTS

Este martes 3 de noviembre, millones de residentes de Massachusetts están convocados a participar en unas elecciones que, además de definir cargos públicos, incluyen nueve preguntas estatales que permitirán a los votantes decidir directamente sobre cambios importantes en las leyes del estado. Se trata de la mayor cantidad de propuestas sometidas a votación en una misma elección estatal en Massachusetts.
Las preguntas abarcan temas como la transparencia gubernamental, los derechos laborales, el sistema electoral, los impuestos, la protección del medioambiente, la vivienda, la marihuana recreativa y el control de armas. Cada una presenta dos opciones, “Sí” o “No”, cuyas consecuencias dependerán de la propuesta específica.
De acuerdo con la oficina del secretario de Estado, William Galvin, las primeras ocho preguntas proponen nuevas leyes o modificaciones legales, mientras que la novena determinará si permanece vigente una legislación sobre armas de fuego aprobada en 2024.
A continuación, explicamos qué significa cada pregunta, cuáles son los principales argumentos en discusión y cómo podrían afectar a las comunidades del condado de Berkshire.

PREGUNTA 1. ¿DEBEN SER PÚBLICOS LOS DOCUMENTOS DE LA LEGISLATURA Y LA OFICINA DEL GOBERNADOR?
Esta propuesta busca ampliar la Ley de Registros Públicos de Massachusetts para que la Legislatura estatal y la oficina del gobernador estén obligadas a proporcionar determinados documentos cuando los ciudadanos los soliciten.
Actualmente, ambas instituciones están exentas de las obligaciones generales de divulgación establecidas por esa ley. La iniciativa permitiría solicitar información sobre sus actividades, aunque mantendría excepciones para documentos confidenciales, comunicaciones relacionadas con la elaboración de políticas públicas y determinadas conversaciones entre legisladores y sus electores.
Votar “Sí” significaría ampliar las obligaciones de transparencia de ambas instituciones a partir del 1 de enero de 2027.
Votar “No” mantendría las reglas actuales.
La auditora estatal Diana DiZoglio y organizaciones como la Liga de Mujeres Votantes consideran que la medida fortalecería la rendición de cuentas. Entre las preocupaciones planteadas por sus críticos se encuentra la protección de información sensible que los residentes comparten con sus representantes, particularmente en asuntos migratorios o situaciones de violencia doméstica.
Para Berkshire, la propuesta podría facilitar solicitudes de información sobre gastos, contratos y otras decisiones de las autoridades estatales, siempre que los documentos no estén protegidos por alguna excepción.
PREGUNTA 2. ¿DEBEN TENER DERECHO A SINDICALIZARSE LOS EMPLEADOS DE LA DEFENSA PÚBLICA?
La segunda pregunta propone permitir que los trabajadores del Committee for Public Counsel Services (CPCS), la agencia responsable de proporcionar representación legal a personas que no pueden pagar un abogado, puedan organizarse sindicalmente y negociar colectivamente sus condiciones laborales.
Votar “Sí” permitiría a los empleados elegibles formar sindicatos y negociar salarios, beneficios y condiciones de trabajo con la institución.
Votar “No” conservaría las disposiciones laborales actuales, sin otorgarles ese derecho de negociación colectiva bajo la legislación correspondiente.
Los defensores de la iniciativa argumentan que contribuiría a mejorar la estabilidad laboral y las condiciones de quienes prestan servicios de defensa pública. Sin embargo, un análisis del Centro de Análisis de Políticas Estatales de la Universidad de Tufts advierte que posibles aumentos salariales podrían requerir mayores recursos públicos y depender de futuras negociaciones presupuestarias.
La propuesta no contempla aumentos salariales automáticos ni garantiza la contratación de nuevos abogados. Tampoco incluye a los abogados privados designados por los tribunales para representar a personas de bajos ingresos.
PREGUNTA 3. ¿DEBEN ELIMINARSE LAS ELECCIONES PRIMARIAS SEPARADAS POR PARTIDOS?
Esta iniciativa propone modificar el sistema de elecciones primarias de Massachusetts mediante la creación de una sola elección en la que participen todos los candidatos, independientemente de su afiliación política.
En lugar de primarias separadas para demócratas y republicanos, los electores recibirían una boleta común y podrían elegir entre todos los aspirantes. Los dos candidatos que obtengan más votos avanzarían a la elección general, incluso si pertenecen al mismo partido.
Votar “Sí” establecería este nuevo sistema a partir de 2028.
Votar “No” mantendría las primarias partidistas actuales.
Los promotores sostienen que el cambio permitiría una mayor participación ciudadana y aumentaría la competencia electoral. Sus opositores advierten que podría incrementar los costos de las campañas y beneficiar a candidatos con mayores recursos económicos.
En Berkshire, donde algunas contiendas legislativas están dominadas por un mismo partido, podrían enfrentarse dos candidatos demócratas en la elección general si ambos obtuvieran los primeros lugares en la primaria.
La medida no establecería un sistema de votación por orden de preferencia y tampoco modificaría las elecciones presidenciales ni municipales.

PREGUNTA 4. ¿DEBERÍAN LOS CIUDADANOS PODER REGISTRARSE PARA VOTAR EL MISMO DÍA DE LAS ELECCIONES?
Actualmente, Massachusetts exige que los ciudadanos se registren para votar al menos diez días antes de una elección. La cuarta propuesta permitiría realizar ese trámite directamente en el centro de votación durante la jornada electoral.
Votar “Sí” permitiría que los ciudadanos elegibles se registren o actualicen su dirección el mismo día de las elecciones, presentando documentación que acredite su domicilio y una declaración firmada sobre su elegibilidad.
Votar “No” mantendría el plazo de registro actual.
Entre los documentos aceptados podrían encontrarse licencias de conducir, recibos de servicios públicos, contratos de arrendamiento y otros comprobantes oficiales.
Los partidarios consideran que la medida facilitaría la participación de personas que cambiaron de domicilio o no lograron registrarse a tiempo. Sus críticos advierten que podría aumentar la carga de trabajo de las autoridades electorales y dificultar algunas verificaciones.
Es importante aclarar que, incluso si se aprueba, esta disposición entraría en vigor hasta el 1 de enero de 2028. Por lo tanto, no permitiría registrarse el mismo día de las elecciones de noviembre de 2026.
PREGUNTA 5. ¿DEBE MASSACHUSETTS DEVOLVER MÁS DINERO A LOS CONTRIBUYENTES CUANDO RECAUDE IMPUESTOS EN EXCESO?
La quinta propuesta busca modificar la fórmula utilizada para determinar cuánto dinero puede recaudar el gobierno estatal antes de estar obligado a devolver parte de sus ingresos a los contribuyentes.
Actualmente existe un límite legal de recaudación. La iniciativa plantea calcularlo utilizando los ingresos fiscales netos del año anterior y el crecimiento promedio de salarios durante los últimos tres años. También incorporaría a ese cálculo los ingresos procedentes del impuesto adicional aplicado a las personas con ingresos superiores al millón de dólares.
Votar “Sí” modificaría la fórmula, lo que podría provocar devoluciones de impuestos con mayor frecuencia cuando la recaudación supere el nuevo límite.
Votar “No” mantendría el sistema actual.
Los promotores argumentan que la reforma permitiría devolver más dinero a los contribuyentes y limitar el crecimiento del gasto gubernamental. Sus opositores consideran que podría reducir los recursos disponibles para escuelas, hospitales, servicios sociales y gobiernos municipales.
Para las comunidades de Berkshire, los efectos dependerían de la recaudación estatal y de las futuras decisiones presupuestarias. La propuesta no garantiza que todos los años se produzcan devoluciones de dinero.

PREGUNTA 6. ¿DEBE DESTINARSE PARTE DE LOS IMPUESTOS EXISTENTES A LA CONSERVACIÓN DEL MEDIOAMBIENTE?
La sexta pregunta propone establecer un fondo estatal denominado Nature for All Fund, destinado a financiar proyectos de conservación de bosques, protección del agua potable, parques, senderos y espacios naturales.
El dinero provendría de una parte de los impuestos que Massachusetts ya recauda sobre artículos deportivos, vehículos recreativos y actividades relacionadas con campos de golf.
Votar “Sí” crearía el fondo y permitiría destinar recursos fiscales existentes a proyectos ambientales, sujetos a la aprobación presupuestaria de la Legislatura.
Votar “No” mantendría el sistema de financiamiento actual.
La propuesta contempla dirigir inicialmente el 50% de los ingresos fiscales correspondientes al fondo y aumentar esa proporción al 100% a partir de julio de 2028, con las excepciones establecidas para determinados fondos públicos.
Organizaciones ambientales como Mass Audubon sostienen que esta medida contribuiría a proteger ecosistemas, mejorar los espacios recreativos y enfrentar los efectos del cambio climático.
Para Berkshire, una región con extensas áreas naturales, reservas forestales y organizaciones de conservación, el fondo podría representar una nueva fuente de financiamiento para proteger terrenos, restaurar ecosistemas y mejorar senderos públicos.
La iniciativa no crearía un impuesto nuevo, aunque podría reducir los recursos existentes disponibles para otros programas gubernamentales.
PREGUNTA 7. ¿DEBERÍA PERMITIRSE CONSTRUIR VIVIENDAS EN TERRENOS MÁS PEQUEÑOS?
La séptima propuesta busca reducir algunas restricciones municipales que establecen el tamaño mínimo de los terrenos donde pueden construirse viviendas unifamiliares.
La iniciativa permitiría construir casas en lotes de al menos 5,000 pies cuadrados, equivalentes aproximadamente a 465 metros cuadrados, siempre que cuenten con un frente de al menos 50 pies hacia una vía pública y acceso a los sistemas públicos de agua y alcantarillado.
Votar “Sí” permitiría construir viviendas en terrenos que cumplan esos requisitos dentro de zonas residenciales, sin que los municipios puedan impedirlas mediante determinadas restricciones de zonificación.
Votar “No” conservaría las regulaciones actuales.
Los promotores sostienen que la medida podría aumentar la oferta de viviendas y facilitar el acceso a propiedades para familias trabajadoras, adultos jóvenes y personas mayores.
Por otro lado, la Massachusetts Municipal Association advierte que la propuesta limitaría la capacidad de los gobiernos locales para decidir cómo se desarrollan sus comunidades.
En Berkshire, donde la disponibilidad y el precio de las viviendas representan preocupaciones importantes, la iniciativa podría abrir nuevas oportunidades de construcción.
Sin embargo, sus efectos dependerían de la infraestructura de cada localidad.
La propuesta tampoco obliga a que las nuevas casas sean económicas ni estén destinadas exclusivamente a compradores primerizos.
PREGUNTA 8. ¿DEBE PROHIBIRSE NUEVAMENTE LA VENTA RECREATIVA DE MARIHUANA EN MASSACHUSETTS?
Massachusetts legalizó la marihuana recreativa mediante una votación popular en 2016. Diez años después, los electores deberán decidir si mantienen o eliminan el mercado comercial autorizado para adultos.
Votar “Sí” pondría fin a la venta legal de marihuana recreativa, eliminaría las licencias comerciales correspondientes y revocaría la autorización para cultivar marihuana en el hogar con fines recreativos.
Votar “No” conservaría el sistema actual de venta, regulación y cultivo doméstico permitido.
La iniciativa no eliminaría el programa de marihuana medicinal y mantendría ciertas disposiciones que permiten a adultos mayores de 21 años poseer cantidades limitadas.
Los partidarios de la prohibición comercial sostienen que la industria ha favorecido la venta de productos de mayor potencia y ha generado riesgos para la salud pública. Los opositores consideran que eliminar el mercado regulado podría impulsar las ventas ilegales, afectar empleos y reducir los ingresos tributarios municipales.
De aprobarse, los cambios entrarían en vigor el 1 de enero de 2028.
PREGUNTA 9. ¿DEBE MANTENERSE LA LEY DE CONTROL DE ARMAS APROBADA EN 2024?
La última pregunta es distinta de las anteriores porque no propone una nueva ley, sino que permite a los ciudadanos decidir si debe conservarse o derogarse una legislación existente.
En 2024, Massachusetts aprobó una reforma que amplió las regulaciones sobre armas de fuego, incluidos los dispositivos de fabricación casera o sin número de serie, conocidos como ghost guns, y determinadas armas de estilo militar.
La legislación también amplió las categorías de personas autorizadas para solicitar órdenes judiciales de retiro temporal de armas cuando se considera que alguien representa un peligro para sí mismo o para otras personas.
Votar “Sí” significaría mantener vigente la ley de control de armas de 2024.
Votar “No” significaría derogarla y regresar a las disposiciones anteriores, aunque continuarían vigentes otras leyes estatales y federales sobre armas de fuego.
Los defensores de la legislación consideran que sus medidas permiten prevenir situaciones de violencia y fortalecer la supervisión de armas difíciles de rastrear.
Sus opositores sostienen que las nuevas disposiciones imponen restricciones y obligaciones adicionales a propietarios legales sin resolver necesariamente los problemas de violencia armada.
Esta pregunta requiere especial atención: votar “Sí” mantiene la ley, mientras que votar “No” la elimina.



