Healey promulga ley que elimina restricciones al aborto después de las 24 semanas
La ley deja las decisiones al “criterio profesional del médico”
Por:Ella Adams / SHNS

Después de que los legisladores aceleraran la aprobación del proyecto, la gobernadora Maura Healey promulgó este lunes una ley que elimina las restricciones a los abortos realizados después de las 24 semanas de gestación, un cambio que, según sus defensores, permitirá que más pacientes permanezcan en Massachusetts para recibir atención médica.
La ley (H 5595) elimina el marco vigente de cuatro criterios que permitía practicar abortos durante embarazos de 24 semanas o más únicamente en situaciones que pusieran en riesgo la vida de la paciente o del feto. En su lugar, establece que “un médico podrá realizar un aborto con base en su criterio profesional”.
“Hemos escuchado muchísimas historias, historias llenas de dolor, angustia, sufrimiento y trauma. Escuchamos relatos sobre los peores momentos en la vida de una persona o de una pareja”, declaró Healey, rodeada de legisladores, defensores de los derechos reproductivos y médicos durante una conferencia de prensa celebrada en su oficina ceremonial. “Hoy firmamos esta ley para que nuevos pacientes, personas a quienes no conocemos ni llegaremos a conocer, puedan recibir la atención que necesitan en Massachusetts”.
El proyecto fue presentado al comienzo de la sesión legislativa de dos años por la representante Christine Barber, quien este otoño competirá por un escaño vacante en el Senado estatal. La iniciativa comenzó a avanzar el 22 de julio, cuando salió del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, y posteriormente fue aprobada por ambas cámaras durante una intensa actividad legislativa a finales de ese mes.
La oficina de Healey confirmó que la nueva ley entrará en vigor dentro de 90 días.

“Sabemos que la protección del acceso al aborto y a la atención de la salud reproductiva ha estado bajo ataque”, señaló Healey, al recordar la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de revocar en 2022 el precedente establecido por Roe v. Wade. “Actualmente, una de cada tres mujeres en Estados Unidos vive en un estado donde el aborto está prohibido”.
El 22 de julio, la Cámara de Representantes aprobó el proyecto por 119 votos a favor y 33 en contra. Todos los republicanos que participaron en la votación se opusieron a la medida. Entre los demócratas que votaron en contra estuvieron los representantes Brian Ashe, Lisa Field, Michael Finn, Dennis Gallagher, Russell Holmes, Christopher Markey, Francisco Paulino, Alan Silvia y Jeffrey Turco. La representante Susannah Whipps, única integrante independiente de la Cámara, votó a favor.
El Senado aprobó el proyecto el 31 de julio mediante una votación de 15 a 4.
Según el representante Mike Day, presidente del Comité Judicial, esta es la cuarta ocasión en 16 años en que la Legislatura revisa el tema, “en un esfuerzo por hacerlo bien, apartar al gobierno de una cuestión médica y reducir el trauma que sufren las mujeres embarazadas cuando, después de más de seis meses de gestación, reciben repentinamente noticias increíblemente trágicas sobre sus embarazos”.
“Seguimos escuchando que algunos profesionales médicos se sienten incómodos con las restricciones específicas establecidas en la ley, porque consideran que continúan interfiriendo con su criterio profesional. También hay pacientes que todavía deben abandonar Massachusetts o permanecer aquí y soportar un trauma innecesario porque el médico que las atiende teme infringir la ley debido a esas restricciones”, dijo Day durante el debate en la Cámara, antes de la votación de finales de julio.
“También seguimos escuchando casos de pacientes que, después de recibir estas noticias, finalmente no pueden acceder a la atención médica necesaria porque no cuentan con los recursos para viajar fuera de Massachusetts”, añadió Day, quien estuvo presente durante la firma de la ley el lunes.
Kate Dineen y su esposo, Alex Lawton, recordaron el viaje que tuvieron que realizar a Washington, D.C., en 2021, cuando Dineen tenía 33 semanas de embarazo y se enteró de que su bebé había sufrido un derrame cerebral dentro del útero.
“Él moriría o sobreviviría durante cierto tiempo con una variedad de consecuencias devastadoras. Cuando conocí el pronóstico, pregunté: ‘¿Cuáles son mis opciones?’. Nunca olvidaré la respuesta: ‘Tal vez todavía pueda considerar la interrupción del embarazo si puede viajar’”, relató Dineen. “¿Viajar adónde? Estábamos de pie en la cocina de nuestra casa en Boston, a menos de una milla de algunos de los mejores hospitales del país”.
Dineen explicó que el diagnóstico no cumplía los requisitos para obtener una excepción y que las “manos sumamente capacitadas” de su médico estaban atadas por la legislación de Massachusetts.

A mediados de julio, la Massachusetts Health and Hospital Association, Beth Israel Lahey Health, Mass General Brigham, Tufts Medicine y UMass Memorial Health enviaron una carta de respaldo al presidente de la Cámara de Representantes, Ron Mariano. En ella señalaron que el marco legal vigente en el estado “no responde adecuadamente a las necesidades de todos los pacientes”.
De acuerdo con datos del Departamento de Salud Pública, en 2024 se realizaron 99 abortos a partir de las 24 semanas de gestación, frente a 84 en 2023. El número total de abortos practicados en Massachusetts aumentó considerablemente en 2024 en comparación con el año anterior. Funcionarios de salud pública atribuyeron ese incremento a pacientes de otros estados que accedieron a servicios mediante telesalud.
“La realidad es que la medicina no siempre encaja en categorías legales claramente definidas”, declaró la senadora por Worcester Robyn Kennedy durante la sesión del Senado del 31 de julio. “Los médicos necesitan la capacidad de ejercer su criterio profesional y asesorar a sus pacientes cuando enfrentan circunstancias médicas complejas y que cambian rápidamente”.
La representante Marjorie Decker, presidenta del Comité de Salud Pública, señaló el mes pasado que la legislación “no le dice a una paciente qué decisión debe tomar. No obliga a nadie a someterse a un aborto ni les quita a las pacientes la capacidad de tomar decisiones”.
El 3 de agosto, el Massachusetts Family Institute pidió a la población que solicitara a la gobernadora vetar lo que describió como una legislación “radical” sobre abortos en etapas avanzadas del embarazo. La organización calificó el proyecto como “un intento peligroso de eliminar prácticamente todas las protecciones que todavía existen en el estado para los bebés no nacidos”.
Massachusetts Family Action también envió un correo electrónico el 7 de agosto en el que afirmó que la Legislatura había aprobado “uno de los proyectos sobre el aborto más extremos del país”, al permitir, según la organización, que se realicen abortos en cualquier etapa del embarazo, por cualquier motivo y fuera de las medidas de seguridad de un hospital.
El grupo tiene previsto realizar este martes un seminario virtual sobre el contenido del proyecto y las maneras de ayudar a elegir dirigentes que, según la organización, protejan la vida.
“El aborto estará en las boletas electorales este noviembre en Massachusetts y en todo el país”, afirmó Healey el lunes, al ser consultada sobre la influencia que tendrá el tema en las campañas electorales de este año. “Mis oponentes están en contra del aborto. Uno de ellos, Mike Minogue, se declara orgullosamente contrario al aborto”.
Durante una aparición pública en mayo, Minogue dijo que es católico y “provida”, aunque añadió: “Como gobernador, sé cuál es la ley y voy a hacerla cumplir”.
Por su parte, el candidato republicano a gobernador Brian Shortsleeve se describió como un “republicano a favor del derecho a decidir” durante una entrevista concedida en mayo al programa Boston Public Radio de GBH. También sugirió que Minogue no podría ganar una elección estatal debido a su postura sobre el tema.
Según Reproductive Equity Now, los abortos realizados después de las 24 semanas representan menos del 1% de las interrupciones del embarazo en Estados Unidos. Teylouni también ha explicado que la disposición de la nueva ley que elimina el requisito de practicar los abortos posteriores a las 24 semanas dentro de un hospital busca ampliar el acceso a estos servicios en otros centros, mientras los hospitales enfrentan preocupaciones relacionadas con el financiamiento federal.
“Massachusetts reafirma que el aborto es una atención médica esencial y que los políticos nunca deben interponerse entre una paciente y su médico. La importancia de esta ley trasciende ampliamente las fronteras de nuestro estado”, declaró Teylouni el lunes.
Carol Rose, directora ejecutiva de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles de Massachusetts, también celebró la promulgación de la ley y afirmó que garantizará que “las pacientes embarazadas de Massachusetts ya no tengan que viajar lejos de su estado para acceder a la atención que necesitan”.



