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Entre el papel picado y el zapateado: así fortalecen su identidad cultural las nuevas generaciones en Pittsfield

3 may
4 min de lectura

El sonido de las tijeras cortando papel de colores marcó el inicio de una mañana distinta en Pittsfield. No era solo un taller en North St: era un puente entre generaciones, una forma de mantener viva una herencia que se niega a desaparecer a cientos de millas de su lugar de origen.


Este pasado sábado 2 de mayo, cortesía de Latinas 413 y Calpulli Dance Company, decenas de niños y familias se reunieron para participar en un taller de papel picado y danza mexicana con un propósito claro: preservar las tradiciones culturales latinoamericanas y transmitirlas a las nuevas generaciones del condado Berkshire.



En el lobby del Barrington Stage Company, los pequeños alineados en mesas sostenían con concentración sus hojas coloridas dobladas en forma de rombo. En una mano, las tijeras; en la otra, el papel que pronto revelaría figuras inesperadas. En una fiesta de colores y dobleces; tres dobleces, a veces cuatro, bastaban para comenzar. Frente a ellos, Carmen Silva Baker, guiaba cada paso con la seguridad de quien lleva más de cuarenta años perfeccionando este arte.



“Llevo practicándolo toda mi vida, ya casi más de cuarenta años. Yo estaba en Ensenada, Baja California, y una maestra de la Ciudad de México con la que enseñaba nos habló del Día de los Muertos. Nos llegó con la tradición y empezamos a enseñarles a los niños cómo hacerlo. A mí me encantó y cuando me vine para acá seguí haciéndolo en mi casa”. Para los que no lo saben Carmen también es la responsable cada noviembre de poner el Altar de Muertos en MASS MoCA.


Mientras los niños abrían sus creaciones, las mesas se llenaban de asombro. Figuras simétricas aparecían como por arte de magia: rombos rosas, círculos amarillos, triángulos azules. Sonrisas, miradas curiosas, pequeños descubrimientos. Para Carmen, ese momento tiene un significado más profundo: “cuando el viento mueve el papel picado, es señal de que las almas de nuestros seres queridos están de visita” explica a los asistentes.


Carmen SIlva Baker
Carmen SIlva Baker

Para Carmen el arte en papel no solo se aprende: se siente y se puede llevar cada día a la práctica “Aprender de que la muerte no es algo final, en la cultura mexicana se siente como una transición. Cuando alguien se va de tu vida, el papel picado nos ayuda a entender que la muerte es parte de ese proceso y podemos celebrar la vida de esas personas”.


Pero la jornada apenas comenzaba. El sonido de la música y el zapateo reemplazó al de las tijeras cuando el evento dio paso a la siguiente experiencia: un taller de danza mexicana a cargo de la compañía Calpulli de Nueva York, con más de dos décadas llevando la cultura a escenarios y comunidades.


Sydney Almeida y Cindy García de Calpulli Dance Company
Sydney Almeida y Cindy García de Calpulli Dance Company

Con maletas en mano, Sydney Almeida y Cindy García cruzaron el lobby de Barrington Stage Company listas para transformar el espacio del piso de arriba en un salón de baile. Minutos después, ya en el segundo piso, los participantes seguían instrucciones tan simples como inesperadas:


“Apple es un brinco adelante, orange uno atrás, banana una vuelta sobre su lugar”.



Cindy García encabeza los pasos de baile
Cindy García encabeza los pasos de baile

Risas, nervios y entusiasmo se mezclaron mientras las niñas, muchas de ellas vistiendo por primera vez trajes tradicionales, comenzaban a moverse al ritmo de palabras que pronto se convertirían en pasos.


“Apple, apple, orange, banana, banana”, resonaba en la sala.


Poco a poco, los movimientos se volvieron más complejos; las faldas cargadas sobre las manos ondulaban en el aire. La música subió de intensidad y los acordes de “El Gallito” y el “Jarabe Tapatío” llenaron el espacio. Lo que empezó como un juego terminó en una coreografía completa, una representación viva de México, un cachito de su cultura en pleno corazón del condado Berkshire.


“El gallito es de Sinaloa y representa los movimientos de una gallina, como muchos bailes de México que representa animales… El Jarabe Tapatío es el baile más representativo de la República Mexicana” explicó Sydney Almedia.


Para Liliana Atanacio, cofundadora de Latinas 413, el evento va más allá del entretenimiento.


Es una afirmación de identidad.



“Las niñas, los estudiantes, todas las personas están ansiosas de aprender y divertirse. Buscamos reafirmar la identidad, somos duales, pertenecemos a dos culturas, vivimos aquí pero también acarreamos en nuestra sangre nuestra herencia hispana y latinoamericana”.


Atanacio también lo ve como un proyecto que necesita apoyo para seguir creciendo.


“Necesitamos el apoyo para juntar fondos para que las niñas puedan comprar sus vestidos, sus vestuarios, zapatos, maquillaje… Si hay alguien con una habilidad que quiera contribuir con eso es más que bienvenido”.


La meta es clara: formar su propia compañía de danza un día aquí en los Berkshires, y el sueño es aún mayor.



“Estamos esperando tener una casa de cultura… soñamos algún día tener un espacio donde niños y niñas puedan aprender de sus raíces”.


Por ahora, todo comienzó así: con papel doblado, pasos sencillos y pequeñas manos onduleando los vestidos que, sin saberlo, están sosteniendo el futuro de una generación y su confianza en la cultura.



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