PITTSFIELD ANALIZA INSTALAR CÁMARAS EN TODOS SUS AUTOBUSES ESCOLARES PARA MULTAR A CONDUCTORES INFRACTORES
PITTSFIELD. — El distrito escolar de Pittsfield estudia la posibilidad de instalar cámaras de vigilancia en todos sus autobuses escolares para identificar y sancionar a los conductores que no respeten las señales de alto cuando los vehículos se detienen para recoger o dejar estudiantes. Sin embargo, para avanzar la propuesta enfrenta una pregunta que todavía no tiene respuesta: ¿qué resultados produjo el programa piloto implementado hace meses?
El tema fue discutido durante la reunión del Comité Escolar del miércoles 14 de octubre, cuando Bonnie Howland Asistente de Superintendencia de la oficina del distrito escolar explicó que el distrito mantiene conversaciones con dos compañías especializadas en sistemas de vigilancia para autobuses, Gatekeeper y BusPatrol, cuyas propuestas ofrecen distintos modelos de instalación y financiamiento.

La iniciativa busca ampliar una herramienta de seguridad que Pittsfield comenzó a probar el 23 de marzo de 2026, cuando el autobús escolar número 128 fue equipado con una cámara "que no funcionó de manera fantástica" señaló Howland en su intervención y que hubiera sido capaz de registrar las fotografías y videos de los vehículos que no se detuvieran ante las luces rojas intermitentes y la señal de alto desplegada.
Desde su lanzamiento, las autoridades municipales de Pittsfield han presentado el programa como una medida preventiva para reforzar la seguridad de los estudiantes, especialmente al subir y bajar de los autobuses escolares. La iniciativa sigue el precedente de Chicopee, que contrató los servicios de BusPatrol y se convirtió en la primera ciudad de Massachusetts en implementar un sistema de cámaras de vigilancia en autobuses escolares para detectar infracciones y sancionar a los conductores que ignoran las señales de alto
Durante la reunión se explicó que Gatekeeper una de las compañias las cuales consultó el distrito ofrece un sistema que podría integrarse con mayor facilidad a la tecnología actualmente instalada en los autobuses escolares de Pittsfield, que ya cuentan con cuatro cámaras interiores.
Sin embargo, esta alternativa requeriría una inversión inicial de aproximadamente 100,000 dólares, una cantidad que eventualmente podría recuperarse mediante los ingresos derivados de las multas impuestas a los conductores que violen las normas de tránsito.
La segunda compañía, BusPatrol, propone un modelo que permitiría instalar los equipos sin una inversión inicial comparable, utilizando un esquema de financiamiento relacionado con las sanciones y los costos operativos del servicio.

Según explicó Howland, la instalación de cada cámara en un autobús escolar con BusPatrol tendría un costo inicial aproximado de 1,200 dólares, además de una cuota mensual de 250 dólares. Gatekeeper ofrece una alternativa con un costo de instalación más elevado que no fue precisado, pero con una mensualidad más baja de 175 dólares.
Sim embargo según lo explicado por los funcionarios, BusPatrol también podría colaborar en la obtención de subvenciones para facilitar la implementación del sistema.
La decisión, sin embargo, no depende únicamente del precio. Howland señaló la importancia de contar con la información del programa piloto pese a no tener el rendimiento esperado y de reunir información a nivel estatal que permita comparar los costos, las condiciones contractuales, el mantenimiento y los posibles ingresos antes de seleccionar a una empresa.
La principal incógnita es determinar cuántas infracciones detectó el sistema y si los ingresos que generaría serían suficientes para financiar su funcionamiento o recuperar la inversión inicial.
Multas de hasta 500 dólares por ignorar las señales de alto
El programa piloto se puso en marcha después de que Massachusetts autorizara, mediante una ley promulgada el 10 de enero de 2025, la utilización de cámaras instaladas en autobuses escolares para documentar este tipo de infracciones.
Cuando el sistema comenzó a funcionar en Pittsfield, las autoridades anunciaron que los conductores identificados durante los primeros 30 días recibirían advertencias por una primera infracción, antes de comenzar a aplicar sanciones económicas.
La multa establecida para una primera infracción es de 250 dólares y asciende a 500 dólares por una segunda infracción.
En ese tono la superintendente Latifah Phillips se señaló que uno de los asuntos centrales es la necesidad de evitar que "las multas se conviertan en el objetivo principal del programa".
La intención es recibir más información en una presentación durante la próxima reunión del organismo, programada para el 28 de octubre de 2026. No obstante, Phillips advirtió que la disponibilidad de los datos dependerá de la coordinación entre los departamentos participantes.
Si la información no está preparada para esa fecha, la presentación podría trasladarse a noviembre.



