MCAS 2026: RETROCEDE EL DESEMPEÑO EN INGLÉS EN MASSACHUSETTS; RESULTADOS DESIGUALES EN LOS BERKSHIRES
Massachusetts.— Solo el 40 por ciento de los estudiantes de tercero a octavo grado de Massachusetts alcanzó o superó las expectativas en lengua y literatura en inglés en las evaluaciones MCAS de 2026, dos puntos porcentuales menos que el año anterior. La caída fue más pronunciada en décimo grado, donde el porcentaje descendió seis puntos, hasta el 45 por ciento, mientras los resultados de matemáticas se mantuvieron relativamente estables.
Los datos publicados por el Departamento de Educación Primaria y Secundaria de Massachusetts (DESE) muestran que la recuperación académica tras la pandemia sigue incompleta. En inglés, los resultados de tercero a octavo grado permanecen 12 puntos porcentuales por debajo de 2019; en décimo grado, la diferencia alcanza los 16 puntos.
Aunque hubo avances en determinados grados y distritos, el estado en su conjunto todavía no ha recuperado su desempeño anterior a la pandemia en ninguna de las principales materias ni entre los grupos demográficos evaluados. Esto no significa que todos los distritos sigan rezagados: 14 ya recuperaron o superaron sus niveles anteriores a la pandemia tanto en inglés como en matemáticas para los grados tercero a octavo, y otros lo lograron en una de las dos materias.
En los Berkshires, los resultados reflejan diferencias importantes entre comunidades. Mount Greylock, Lenox y Lee superaron los porcentajes estatales de décimo grado tanto en inglés como en matemáticas, cuyos puntos de referencia fueron del 45 y el 44 por ciento, respectivamente.
Berkshire Arts and Technology Charter Public School (BART), Monument Mountain y Wahconah superaron el porcentaje estatal en inglés, pero quedaron por debajo en matemáticas. Drury, McCann, Hoosac Valley, Pittsfield, Taconic y Mount Everett registraron porcentajes inferiores a los estatales en ambas evaluaciones.
Lenox obtuvo los mejores resultados de secundaria superior del condado: el 72 por ciento de sus estudiantes alcanzó o superó las expectativas en inglés y el 75 por ciento en matemáticas. En contraste, Pittsfield, North Adams y Hoosac Valley registraron resultados considerablemente inferiores a los porcentajes estatales en ambas materias, tanto en el conjunto de tercero a octavo grado como en décimo.
En matemáticas, el 41 por ciento de los estudiantes de tercero a octavo grado de Massachusetts alcanzó o superó las expectativas, prácticamente sin cambios frente a 2025. La mejora estatal más destacada se produjo en octavo grado, donde el porcentaje aumentó cuatro puntos, hasta el 42 por ciento. En décimo grado, el resultado se mantuvo relativamente estable, en el 44 por ciento.
Algunos de los avances locales fueron mayores. En Lenox, la proporción de alumnos de octavo grado que alcanzó o superó las expectativas en matemáticas pasó del 53 al 70 por ciento. En el distrito de Mount Greylock, el resultado de octavo grado subió del 28 al 61 por ciento. Estas comparaciones corresponden a los alumnos evaluados en ese grado en cada año, por lo que no representan necesariamente el progreso de un mismo grupo de estudiantes.
En ciencias, el porcentaje estatal de octavo grado aumentó dos puntos, hasta el 39 por ciento, mientras los resultados disminuyeron en quinto grado y en secundaria superior. BART destacó por un aumento en ciencias de nivel intermedio, del 31 por ciento en 2025 al 58 por ciento en 2026. En educación cívica, evaluada por segundo año entre estudiantes de octavo grado, el resultado estatal permaneció alrededor del 40 por ciento.
El DESE también incluyó a BART, Kittredge Elementary School, en Hinsdale, y Williamstown Elementary School entre las 56 escuelas reconocidas por su mejora o desempeño general.
El superintendente de Central Berkshire, Michael Henault, relacionó los avances de Kittredge con el trabajo de docentes y asistentes educativos, la incorporación de apoyo especializado en lectura y la implementación de un nuevo programa de alfabetización temprana. Explicó que quienes cursaron tercero el año pasado ya estaban en su segundo año con ese programa. El director ejecutivo de BART, Jonathan Igoe, también atribuyó los resultados al trabajo cotidiano de los maestros.
La caída en inglés de décimo grado abrió, además, una discusión sobre la preparación académica y la motivación de los estudiantes. En 2024, los votantes de Massachusetts eliminaron el requisito de obtener una calificación aprobatoria en el MCAS para recibir el diploma de secundaria. Las pruebas siguen aplicándose, aunque aprobarlas ya no es una condición estatal para graduarse.
El comisionado de Educación Primaria y Secundaria, Pedro Martínez, señaló que tanto la motivación como el desempeño previo de los estudiantes que ingresan a secundaria superior podrían influir en los resultados. Sin embargo, el responsable de datos del DESE, Rob Curtin, advirtió que no debe atribuirse toda la caída a la eliminación del requisito de graduación. Indicó que no se presentó evidencia de que este año los estudiantes estuvieran abandonando la prueba en mayor proporción que el anterior.
Las diferencias entre grupos de estudiantes siguen siendo amplias. En inglés de tercero a octavo grado, el 62 por ciento de los alumnos asiáticos y el 48 por ciento de los blancos alcanzó o superó las expectativas, dos puntos menos que en 2025 en ambos casos. Entre los estudiantes negros y los hispanos, los resultados se mantuvieron en el 25 y el 22 por ciento, respectivamente.
Curtin explicó que la reducción de algunas brechas no debe interpretarse como un avance cuando ocurre porque los grupos con mejores resultados retroceden, sin que mejoren aquellos con mayores dificultades. Entre los estudiantes de bajos ingresos, el porcentaje que alcanzó o superó las expectativas en inglés fue del 22 por ciento; entre alumnos con discapacidades, del 11 por ciento, y entre quienes están aprendiendo inglés, del 4 por ciento.
La asistencia escolar también aparece como un factor relevante. La tasa de ausentismo crónico bajó del 22.2 por ciento en el ciclo 2022–2023 al 17.1 por ciento en 2025–2026, aunque permanece por encima de los niveles anteriores a la pandemia. Los estudiantes con ausencias crónicas registraron un desempeño considerablemente inferior al de quienes asistieron regularmente.
Para atender ese problema, el DESE ha otorgado subvenciones de 10,000 dólares a 175 distritos, además de asistencia técnica y programas para fortalecer la participación estudiantil. La administración también destacó sus inversiones en alimentación escolar universal y servicios de salud mental.
Ante el retroceso en inglés, el secretario de Educación, Steve Zrike, subrayó la iniciativa Literacy Launch y la legislación firmada en junio por la gobernadora Maura Healey, que exige programas de lectura respaldados por evidencia para los grados de kínder a tercero. La norma también fortalece la detección temprana de dificultades de lectura y la preparación docente. En agosto, el estado destinó cerca de 24.7 millones de dólares a 71 distritos y una entidad de colaboración educativa para apoyar esa enseñanza.
En paralelo, Massachusetts trabaja en un nuevo marco estatal de graduación. Las recomendaciones contemplan cursos rigurosos, evaluaciones al terminar determinadas asignaturas, preparación profesional, experiencias de aprendizaje vinculadas con el trabajo y planificación para después de la secundaria. También incluyen educación financiera, cívica y conocimientos sobre inteligencia artificial. Su implementación y financiamiento requerirán participación legislativa.
Por primera vez, las familias pudieron consultar los resultados preliminares de sus hijos por internet antes de la publicación estatal, mediante el nuevo portal familiar del MCAS, con el objetivo de facilitar conversaciones con los docentes desde el inicio del año escolar.
En el sistema estatal de evaluación de escuelas, el 80 por ciento de los planteles que recibió una clasificación quedó en la categoría que no requiere asistencia ni intervención estatal, mientras el 53 por ciento cumplió, superó o mostró avances sustanciales hacia sus metas. Esa evaluación incorpora indicadores adicionales al MCAS, como progreso académico, graduación, dominio del inglés y ausentismo crónico.
Martínez reconoció que los resultados todavía están lejos de las expectativas y adelantó que el estado establecerá nuevas metas de aprendizaje para tercero a octavo grado hacia 2031, junto con objetivos para reducir la proporción de estudiantes en el nivel más bajo de desempeño.



