Great Barrington analiza exención fiscal para residentes locales
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GREAT BARRINGTON, Mass. — Las autoridades municipales están evaluando nuevamente la posibilidad de implementar una exención fiscal residencial, una medida que podría reducir la carga tributaria de los residentes permanentes y trasladar una mayor proporción de los impuestos a las segundas viviendas y propiedades de mayor valor. Las segundas viviendas son propiedades que no se utilizan como residencia principal, sino de forma temporal o estacional, como casas de vacaciones o uso ocasional. En comunidades como Great Barrington, muchas pertenecen a propietarios que viven fuera de la región y solo las ocupan durante ciertos períodos del año.

Funcionarios locales subrayaron que esta exención no cambiaría el total de ingresos fiscales que recauda el municipio, sino que modificaría la distribución de quién paga más o menos. El beneficio se calcularía en función del valor promedio de las viviendas residenciales, que este año se estima en $569,489, y se restaría del valor evaluado de las propiedades que califiquen antes de calcular el impuesto anual. Sin embargo, los detalles sobre qué propietarios serían elegibles aún no han sido definidos, y las autoridades advirtieron que el proceso requerirá un análisis complejo y costoso.
De aprobarse una exención del 35 por ciento —el máximo permitido actualmente— los residentes permanentes podrían ahorrar cerca de $988 al año en impuestos sobre la propiedad, mientras que las segundas viviendas y propiedades de mayor valor podrían enfrentar aumentos de más de $2,500. En cambio, una exención más moderada del 5 por ciento ofrecería un alivio fiscal menor, con una reducción aproximada de $112 para los residentes elegibles, pero también implicaría incrementos para los propietarios de viviendas estacionales. Actualmente, Great Barrington cuenta con casi 400 segundas viviendas, que ya contribuyen con ingresos fiscales adicionales al municipio.
El debate ha generado opiniones divididas entre funcionarios y comités locales. Algunos consideran que la medida podría ayudar a proteger a los residentes permanentes, especialmente a aquellos con ingresos limitados, de ser desplazados por el aumento del costo de vida y los impuestos. Sin embargo, otros expresaron preocupación por posibles efectos no deseados, como el impacto en residentes mayores cuyos hogares han aumentado de valor, pero cuyos ingresos siguen siendo modestos. También señalaron que la implementación representaría una carga administrativa significativa para la oficina de tasación.
El Select Board continuará evaluando la propuesta en las próximas semanas, incluyendo consultas con otros comités y una reunión conjunta con el Comité de Finanzas programada para el 23 de marzo.
Si la iniciativa avanza, los votantes deberán aprobarla en una asamblea municipal antes de su adopción oficial.



