Excapitán de bomberos de Egremont es condenado por agredir sexualmente a tres menores
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Un exintegrante del Departamento de Bomberos de Egremont fue sentenciado a dos años y medio de cárcel luego de declararse culpable de varios delitos relacionados con agresiones sexuales contra tres menores de edad.
David Guidi, quien anteriormente se desempeñó como capitán de bomberos en esa comunidad, admitió su responsabilidad ante el Tribunal Superior del Condado de Berkshire por siete cargos de agresión indecente y lesiones contra un menor de 14 años, además de un cargo de agresión y lesiones.
Como parte de la sentencia, fue condenado a dos años y medio de cárcel. De esa pena, deberá cumplir 18 meses en prisión, mientras que el año restante quedó suspendido y estará sujeto a un período de tres años de libertad condicional, durante el cual deberá cumplir estrictamente las condiciones impuestas por el tribunal. Entre ellas David Hodge deberá registrarse como delincuente sexual, completar un programa de tratamiento para ofensores sexuales, no tener contacto con las víctimas y no mantener contacto sin supervisión con personas menores de 18 años.
El caso se originó en 2024, cuando tres menores denunciaron incidentes de contacto físico no deseado. Según el informe policial, una de las víctimas, de 13 años, relató que Guidi intentó guiarla y forzarla hacia su habitación, aunque logró escapar antes de que pudiera retenerla.
Las denuncias dieron paso a una investigación conjunta encabezada por el Departamento de Niños y Familias de Massachusetts (DCF), la Fiscalía del Distrito de Berkshire y el Departamento de Policía de Egremont.
El juicio con jurado estaba previsto para comenzar el 7 de julio, pero fue aplazado después de que la defensa informara que no estaba preparada para ir a juicio y solicitara la desestimación del caso. Posteriormente, durante una conferencia de declaración de culpabilidad, el juez adelantó que impondría una pena de dos años y medio si Guidi aceptaba declararse culpable.
La Fiscalía había solicitado una condena más severa, de entre tres y cinco años en una prisión estatal, pero finalmente el acusado aceptó el acuerdo y recibió la sentencia dictada por el tribunal.



