Pisan freno... BRTA retrasa votación sobre recorte de rutas de autobús
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Great Barrington.— La Berkshire Regional Transit Authority (BRTA) decidió pisar el freno y retrasar la votación sobre su propuesta de recorte y reorganización de rutas de autobús, tras recibir preocupaciones de la comunidad y solicitudes de mayor diálogo con los usuarios del sistema. La junta asesora pospuso la decisión a principios de marzo y se espera que el tema vuelva a discutirse el 26 de marzo, luego de un proceso ampliado de comentarios públicos.
El plan original contemplaba reducir a la mitad el servicio entre semana en dos de sus rutas más transitadas —la Ruta 1 (Pittsfield–North Adams) y la Ruta 2 (Pittsfield–Lee)— además de disminuir el servicio nocturno en otras líneas clave como la Ruta 11 (Berkshire Community College) y la Ruta 15 (West Pittsfield–Lebanon Avenue). También se propuso la creación de una nueva Ruta 999, una línea “exprés” que conectaría puntos estratégicos en North Adams, Pittsfield y Great Barrington.

Sin embargo, estas posibles reducciones han generado inquietud entre los usuarios. Durante una reunión pública celebrada en Great Barrington, el residente Brisby Stinson advirtió que incluso recortes temporales podrían afectar la confianza en el transporte público. Señaló que el sistema debe percibirse no solo como una alternativa, sino como una opción realmente viable frente al uso del automóvil, ya que reducciones mal planificadas podrían provocar una disminución en la demanda y, eventualmente, más recortes.
Funcionarios de BRTA explicaron que la principal causa detrás de estos ajustes es la escasez de conductores, un problema que ha persistido durante años. La administradora, Robert Lambert, indicó que la agencia necesita al menos 10 operadores adicionales para restablecer el servicio completo. Aunque el financiamiento está asegurado, la dificultad ha sido retener personal, ya que algunos conductores se trasladan a otros empleos por diferencias salariales mínimas.
Como respuesta a esta crisis, la autoridad firmó recientemente un acuerdo con Keolis, empresa que también opera el tren de cercanías de la MBTA, y que asumirá oficialmente las operaciones el 1 de julio. Mientras tanto, ya ha comenzado a reclutar personal con el objetivo de cubrir completamente la plantilla de conductores en los próximos meses.
Además, autoridades locales destacaron la necesidad de mejorar la difusión de oportunidades laborales dentro del sistema. Cuando Lambert explicó que BRTA cubre el costo de la capacitación para obtener la licencia comercial de conducir (CDL), que puede oscilar entre $5,500 y $7,500, la presidenta del Concejo Municipal, Ashley Shade, sugirió que este beneficio se promocione de manera más visible para atraer nuevos conductores.
En el corto plazo, BRTA también planea implementar soluciones alternativas como el uso de “community shuttle drivers” y autobuses más pequeños de 15 pasajeros, que no requieren licencia comercial. Estos vehículos podrán operar rutas flexibles, desviándose para recoger pasajeros bajo demanda, especialmente en áreas con menor volumen de usuarios. Además, la agencia prevé que en el futuro los pasajeros podrán solicitar estos servicios directamente desde sus teléfonos.
A pesar de los ajustes propuestos, algunas decisiones ya han cambiado tras recibir comentarios de la comunidad. Por ejemplo, el servicio nocturno de la Ruta 11 ya no será recortado debido a su uso frecuente por estudiantes, y en North Adams se mantendrá una conexión clave para trabajadores del Williams College. Finalmente, BRTA también anticipa continuar con el servicio gratuito de autobuses durante el próximo año fiscal, siempre que se apruebe el presupuesto estatal propuesto.



