HEALEY PIDE REGULACIÓN FEDERAL PARA FRENAR LOS RIESGOS DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, pidió al gobierno federal establecer reglas claras y supervisión independiente para el desarrollo de los sistemas de inteligencia artificial más avanzados, al advertir que la tecnología evoluciona más rápido que las medidas destinadas a proteger al público.
“Necesitamos una acción federal que establezca límites al desarrollo de la inteligencia artificial antes de que sea demasiado tarde”, declaró Healey el lunes 14 de septiembre.
La gobernadora sostuvo que las advertencias emitidas por quienes dirigen algunas de las compañías de inteligencia artificial más importantes representan una señal de que el gobierno no puede dejar toda la responsabilidad en manos de la industria tecnológica.
“Cuando las personas que construyen los sistemas de inteligencia artificial más poderosos del mundo nos dicen que existen riesgos graves, es la señal más reciente y clara de que necesitamos mayores protecciones”, señaló Healey. “La inteligencia artificial tiene un enorme potencial, pero no podemos permitir que esta tecnología avance más rápido que nuestra capacidad para mantener a las personas seguras”.
Healey agregó que las nuevas reglas deben permitir que la innovación continúe, pero bajo vigilancia independiente y con normas que protejan a la población, la economía y la seguridad nacional. También comparó la inteligencia artificial con otras industrias importantes que ya están sujetas a supervisión federal. La declaración completa fue publicada por la oficina de la gobernadora.
El pronunciamiento representa una postura más firme de Healey sobre el tema. En 2025, la gobernadora había reconocido la necesidad de establecer límites, aunque entonces aseguró que su administración estaba más concentrada en aplicar la inteligencia artificial que en regularla.
Massachusetts ya utiliza esta tecnología en distintas áreas del gobierno estatal. En febrero de 2026, la administración de Healey anunció la implementación de una herramienta basada en ChatGPT entre agencias del Poder Ejecutivo para apoyar el trabajo de los empleados estatales.
Al mismo tiempo, la Legislatura de Massachusetts analiza sus propias reglas. Una propuesta aprobada por el Senado exigiría que las grandes empresas que desarrollan modelos avanzados publiquen planes para identificar y reducir riesgos catastróficos, presenten informes de transparencia y notifiquen incidentes graves a la Fiscalía General.
La medida estatal define como riesgo catastrófico una situación en la que un sistema de inteligencia artificial pueda contribuir a causar la muerte o lesiones graves a más de 50 personas, provocar daños superiores a $1,000 millones, participar en un ciberataque o escapar del control de sus desarrolladores. Las infracciones podrían generar multas civiles de hasta $1 millón por cada violación. El texto aparece en el proyecto S.2630 de la Legislatura de Massachusetts.
La Cámara de Representantes y el Senado estatal continúan negociando sus respectivos proyectos de desarrollo económico. Cualquier acuerdo que incluya las disposiciones sobre inteligencia artificial deberá ser aprobado por ambas cámaras antes de llegar al escritorio de Healey.
El debate también avanza en Washington. La representante federal por Massachusetts Lori Trahan es una de las principales patrocinadoras de la Ley FRONTIER, una iniciativa bipartidista que establecería un sistema nacional para vigilar los modelos de inteligencia artificial más poderosos.
La propuesta exigiría a los desarrolladores más grandes publicar sus protocolos de seguridad, someterse a auditorías independientes y reportar incidentes críticos. El objetivo es crear un estándar federal uniforme sin impedir que los estados regulen asuntos como la privacidad, la protección al consumidor y la seguridad infantil. Trahan presentó la propuesta junto con el republicano Jay Obernolte.
El presidente Donald Trump, por su parte, ha rechazado los llamados a frenar el desarrollo de la inteligencia artificial. Trump sostiene que imponer más restricciones podría debilitar la posición de Estados Unidos frente a China y ha dicho que el país debe mantener su liderazgo tecnológico. Su postura contrasta con las advertencias de expertos, legisladores y empresas del sector.
La discusión ocurre mientras líderes de la industria y antiguos investigadores expresan preocupación por la velocidad con la que aumentan las capacidades de los modelos más avanzados. Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, pidió reducir el ritmo de desarrollo para dar tiempo a que las medidas de prevención y supervisión puedan ponerse al día. Amodei explicó su posición en un ensayo publicado este mes.
Para Healey, la intervención federal es necesaria porque los efectos de la inteligencia artificial no se detienen en las fronteras estatales. Sin embargo, mientras el Congreso debate si puede alcanzar un acuerdo nacional, Massachusetts mantiene abierta la posibilidad de establecer sus propias protecciones.



