Fuxion Disco Móvil: una fiesta para sentirse cerca de casa
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El show de luces comienza en la pista de baile, el humo denso se desliza entre los tacones y zapatos mientras comienza a sonar “Tití me pregunto, Tití me pregunto” de pronto, una enorme cabeza de Bad Bunny se abre camino en medio de la pista. Los invitados sacan sus teléfonos, se acercan para tomar la fotografía con el inesperado invitado y la celebración adquiere una energía diferente. Debajo de la cabeza está Fuxion Disco Móvil, un proyecto impulsado por Gabriel Cruz y Stephanie Figueroa para llevar el entretenimiento latino a todos los rincones de los Berkshires.
“Queremos hacer algo diferente para que la gente se lleve un recuerdo memorable de
su celebración”, explica Gabriel.
Porque para muchas familias, una fiesta no es solamente una fiesta ya que una canción, un baile o una tradición pueden trasladarlas, al menos durante unas horas,hasta el país que dejaron atrás.

Gabriel lo sabe porque también tuvo que comenzar nuevamente lejos de casa. Originario de Bogotá, Colombia, su relación con el trabajo y la música comenzó desde pequeño, cuando las dificultades económicas de su familia lo obligaron a buscar oportunidades para ayudar en su hogar.
“Me tocaba salir a buscar porque la situación donde yo vivía era complicada. Yo estaba pequeñito y me iba a buscar quién me diera trabajo”, recuerda.
La experiencia fue peculiar, con once años encontró trabajo como halcón de 10:00 pm a 5:00 am, estaba parado frente a la puerta de una discoteca de su barrio avisando si venía la policía.
“A mí me gustaba escuchar la música que ponía el DJ. En ese tiempo se mezclaba él con casetes. Grabadora. Mixer. De tantas veces que yo estaba parado al lado del DJ en la cabina yo escuchaba su programación de vallenatos, salsa, merengue. A veces electrónica”
La primera vez que Gabriel puso música para una audiencia fue de la manera más inesperada:
“Una vez se enfermó el DJ y le dije al dueño del bar que me dejara que yo ya sabía aun siendo un niño y me dijo ‘hágale, desde ahí empecé a agarrarle gusto a la música’”.

Al crecer en Colombia se involucró en la organización y animación de eventos. Aquellas experiencias le enseñaron que el trabajo de un DJ no consiste únicamente en llegar, conectar una computadora y reproducir canciones.
“Yo no llego y solamente pongo música. Les pido su playlist y lo complemento, identifico el momento adecuado para cambiar de ritmo y mantener viva una celebración. Tengo que estarme actualizando y hago mis propias mezclas”, explica.
En 2022, Gabriel llegó a Estados Unidos tras dejar atrás su trabajo en el banco. Como sucede con muchos inmigrantes, la necesidad de un mejor ingreso para sacar adelante a su familia, lo llevó a los Berkshires con su hija; la música era parte del pasado.
“Ya no tenía los equipos. No tenía nada”, recuerda al hablar de esa etapa lejana de su vida en Colombia.
La oportunidad nuevamente apareció de una manera inesperada. Mientras trabajaba en construcción un amigo lo invitó al cine y le pidió su correo electrónico para enviarle el código QR con las entradas, el mismo que todavía utiliza tras muchos años: gabodj69@hotmail.com
Aquello despertó la curiosidad de su amigo.
-¿Eres DJ?
-Sí
“Un día me llama y me dice: ‘Papi, necesito que me colabore con música’. Les gustó muchísimo y de ahí para adelante comenzó todo”, relata.
“En Colombia todo está saturado. Tú tienes que venderte porque compites con otros diez DJs . Aquí no hay tantas personas que se dediquen a la música latina”, señala Gabriel.

El reto es distinto de este lado: en una misma celebración pueden coincidir personas de Colombia, México, Ecuador, El Salvador, República Dominicana, Puerto Rico y Estados Unidos. Cada grupo llegaba con sus propios ritmos, tradiciones y maneras de celebrar.
Sin embargo, pese reconectar con ese vínculo musical todavía faltaba una pieza fundamental para convertir aquella habilidad de Grabriel en un proyecto organizado y llevarlo al siguiente nivel: Stephanie Figueroa.
Fuxion Disco Móvil tiene su raíz en una interacción entre ellos en una fiesta en el ahora extinto Pancho’s, en Pittsfield, donde la conoció, era originaria de El Salvador.
Ella pudo observar el talento de Gabriel y también las dificultades que enfrentaba para administrar todos los aspectos del proyecto. Él tenía la experiencia, los contactos y las ideas, pero cargaba prácticamente con todo: la música, las mezclas, el montaje, la logística, la publicidad y la comunicación con los clientes.
“Él tenía la idea en la mente, pero le faltaba la estructura y la organización para impulsarla”, explica Stephanie.
Stephanie comenzó a aportar eso a Fuxion Disco Móvil. Su dominio del inglés facilita la comunicación con clientes, instituciones y autoridades, mientras que su capacidad para planear les permite dividir responsabilidades y dar mayor seguimiento a cada evento.
“Yo quiero ayudarle, pero a veces no puedo ayudarlo tanto porque todavía no conozco toda esa estructura del montaje. Creo que ese es el mayor reto que tengo”, admite.
Como pareja, Fuxion Disco Movil también les ha exigido encontrar un equilibrio entre su relación y el trabajo.
“Yo estoy en casa y, de pronto, a las doce de la noche de la nada me manda la publicidad y me dice: ‘Compártela por favor’”, cuenta Stephanie.

Esa dinámica refleja la energía de Gabriel, pero también la estructura con que Stephanie busca administrarla. Ahora gracias a esa combinación, Fuxion Disco Móvil va más allá del concepto de un DJ, es una experiencia festiva única que acerca a la gente con sus tradiciones.
Además de la música, cuentan con cabezones de artistas como Bad Bunny, un cuy, y un robot bailador para animar las fiestas. Además, cuentan con máquinas de chispas frías.
Estas últimas, a diferencia de Colombia, los llevó a explicar su funcionamiento ante los departamentos de bomberos locales en Estados Unidos.
“Me tocó descargar el instructivo de internet y mostrárselo. Les expliqué que son chispas frías. Yo hasta metí la mano para demostrarles que no pasa nada”, recuerda Gabriel.
También les permiten romper las barreras culturales con la gente que habla inglés:
“La primera vez tuvimos más gente tomándose fotos con el cabezón de Bad Bunny. Fue algo muy curioso, porque uno supone que algunas personas no conocen esa cultura latina”, relata.
Fuxion también ofrece karaoke, animación, protocolo y asesoramiento de XV. La primicia es simple, usted pone la ocasión ellos la diversión.
“Nos preguntan: ‘¿Tú sabes de alguien que maquille?, ¿sabes de alguien que peine?, ¿conoces a alguien que decore?’”, explica Gabriel.
La respuesta siempre es sí. Esa voluntad de satisfacer al cliente los llevó a imaginar una nueva etapa para Fuxion: convertirse en una organización integral de eventos que pueda reunir música, animación, decoración, repostería y otros servicios.

Su intención no es asumirlo todo solos, sino formar un equipo que también genere oportunidades para otras personas de los Berkshires. Así que si usted tiene un negocio de entretenimiento acérquese Fuxión:
“Queremos que esto sea un equipo, que no seamos solamente nosotros dos. Queremos incluir a más personas”, explica Stephanie.
Porque antes de que suene la primera canción existen cosas que suceden para que el cliente disfrute de una experiencia única: días de llamadas, publicidad, permisos, selección musical, traslado y montaje. Cuando termina la fiesta todavía deben desmontar y guardar los equipos, algunas veces durante la madrugada.
“Hay días que uno se acuesta a las dos de la mañana y a las siete ya tiene que estar arriba”, señala Gabriel.
Actualmente, Fuxion participa en bodas, quinceañeras, divorcios, cumpleaños, fiestas de fin de año, actividades comunitarias hasta despedida de solteros y otras celebraciones... Su público incluye familias de todos los rincones del continente: colombianas, salvadoreñas, mexicanas, ecuatorianas, peruanas estadounidenses y cualquier otra interesada en experimentar nuevamente esa manera única de celebrar de su lugar de origen.
Fuxion Disco Móvil nació de dos experiencias: la de un colombiano que desde niño tuvo que salir a buscar un sustento y lo encontró en la música y el de la visión de una salvadoreña que reconoció el potencial escondido detrás de sus ideas. Hoy, como pareja y como equipo, buscan crear celebraciones que no terminen cuando se apagan las luces.
“Queremos que la gente tenga algo diferente y que ese recuerdo se quede con ellos”, resume Gabriel.
Porque, para quienes viven lejos de sus países, algunas veces basta con escuchar una canción, repetir un baile o compartir una tradición que se creía imposible para volver a sentirse, aunque sea por una noche, un poco más cerca de casa.



