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Fiscalía determina que disparo policial en Hinsdale a Biagio Kauvil fue legal.

  • hace 2 días
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PITTSFIELD, Massachusetts — La Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Berkshire determinó que el oficial que disparó y causó la muerte de Biagio Kauvil durante un incidente de salud mental en enero actuó dentro de la ley.


“Aunque los hallazgos no fueron de carácter criminal, considero imperativo señalar que, si bien no habrá cargos penales, el equipo de investigación del uso de la fuerza sí encontró preocupaciones considerables, con las que coincido, respecto a las políticas y al Departamento de Policía de Hinsdale”, dijo Shugrue.


Biagio Kauvil atravesaba por una crisis mental al momento del incidente.
Biagio Kauvil atravesaba por una crisis mental al momento del incidente.

El incidente ocurrió el 7 de enero, cuando la policía local respondió a un llamado de bienestar de vivienda ubicada en South Street tras llamadas al 911 realizadas por Kauvil. Durante aproximadamente una hora, los oficiales permanecieron en el lugar mientras esperaban una ambulancia para proceder con una evaluación psiquiátrica involuntaria bajo la Sección 12.


Las autoridades indicaron que Kauvil habría estado atravesando una crisis de salud mental antes de comunicarse con el 911 en busca de ayuda. Según explicó Shugrue, el residente manifestaba pensamientos paranoides y delirantes tanto en redes sociales como en llamadas a distintas agencias, lo que enmarcó el operativo como una intervención de salud mental que terminó de manera fatal.


Antes de que los oficiales ingresaran a la habitación, la madre de Kauvil informó que su hijo tenía licencia para portar armas, aunque no creía que estuviera armado. Al preguntarle directamente a través de la puerta si tenía un arma, él respondió que no.


Sin embargo, cuando la ambulancia llegó y los oficiales decidieron intervenir, Kauvil tenía en su mano izquierda una pistola calibre .380 Smith & Wesson, la cual mantuvo durante todo el forcejeo. Según el informe, al momento de la entrada policial, el joven gritó “mátenme”.



El sargento Dominic Crupi intentó inmovilizarlo colocándolo boca abajo sobre la cama, pero al intentar esposarlo, su mano izquierda, donde sostenía el arma, permanecía debajo de su cuerpo. Durante la lucha, el arma se disparó, hiriendo a Crupi en la mano y alojándose luego en el chaleco antibalas del jefe Shawn Boyne. Crupi gritó “arma, arma, arma”, momento en el que el oficial Spratt disparó, hiriendo accidentalmente a Crupi en el codo.


Kauvil continuó resistiéndose, mientras la oficial Chelsea Eichstedt utilizó un taser en dos ocasiones para intentar inmovilizarlo. Tras escuchar que el jefe Boyne había sido impactado, Spratt efectuó un segundo disparo que alcanzó a Kauvil en la cabeza, provocando su muerte. Todo el enfrentamiento duró aproximadamente 43 segundos.


La Fiscalía concluyó que ambos disparos fueron un uso legal de la fuerza en un contexto de peligro inmediato.


Aun así, el fiscal recomendó una revisión independiente de las políticas del departamento, señalando que las principales lecciones del caso podrían encontrarse en las decisiones tomadas antes del uso de la fuerza, especialmente en el manejo de crisis de salud mental.

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