Jefe de bomberos de Sandisfield es despedido por no reportar adecuadamente relación romántica
SANDISFIELD — Casi un mes después del despido de Michael Grillo como jefe del Departamento de Bomberos de Sandisfield, documentos publicados por el municipio revelaron que su salida estuvo relacionada con una presunta relación romántica o íntima con una subordinada, además de otras conductas que, según las autoridades, demostraron una falta de criterio incompatible con su cargo.
Grillo, negó haber mantenido una relación formal romántica con la mujer, fue despedido el 5 de agosto, poco más de un año después de asumir la dirección del departamento. Grillo, fue señalado por su expareja a funcionarios municipales que presuntamente sostenía una relación romántica, íntima o sexual con al menos una de sus subordinadas y fue puesto en licencia administrativa desde el 27 de julio. El 5 de agosto, el municipio anunció su salida mediante un comunicado de prensa y una publicación en su sitio web, donde señalaba que pero no explicó públicamente los motivos, lo que generó interrogantes entre los residentes.
Recientemente salió a la luz en la minuta pública de la junta que la decisión se tomó porque “no reveló adecuadamente la relación ni tomó las medidas necesarias para mitigar el conflicto que esta generó”. Durante la sesión ejecutiva a puerta cerrada, los tres integrantes de la Junta de Concejales votaron a favor de aceptar la recomendación de la administradora municipal, Janey Snyder, de remover a Grillo de su puesto.
De acuerdo con la investigación, "más probablemente cierto que falso" Grillo habría mantenido una relación romántica o íntima con una integrante del Departamento de Bomberos bajo su supervisión. Esa conducta infringiría la orden general contra la confraternización que él mismo había redactado.
La normativa prohíbe las relaciones íntimas entre supervisores y subordinados y exige que cualquier vínculo de esa naturaleza sea informado al jefe del departamento o a la persona que este designe. El informe también concluyó que Grillo no reveló ni manejó adecuadamente el conflicto de intereses generado por la presunta relación.
Durante la sesión ejecutiva, Grillo estuvo acompañado por un abogado, aunque a su representante legal no se le permitió intervenir. El entonces jefe rechazó la mayoría de las acusaciones y argumentó que había cumplido con la obligación de informar sobre la situación al revelar administrativamente y documentar al departamento internamente la existencia del vínculo, siendo él el jefe del departamento encargado de tal supervisión.
La mujer, identificada únicamente como “Integrante A” en los documentos, también negó durante una entrevista que ambos fueran pareja y aseguró que solamente eran amigos. Sin embargo, reconoció que pasaba una cantidad considerable de tiempo con Grillo fuera del departamento. Según el informe, también manifestó que le gustaría que el vínculo se convirtiera en una relación romántica.
Varios integrantes del Departamento de Bomberos dijeron al investigador que tenían conocimiento de una relación íntima entre ambos. No obstante, los testimonios no coincidieron completamente respecto al alcance del vínculo ni sobre si este había evolucionado hasta convertirse formalmente en un noviazgo.
El informe también señala que las declaraciones del exjefe entraban en conflicto con los testimonios de varios testigos y con un formulario de conflicto de intereses firmado por él.
En su conclusión, Snyder sostuvo que Grillo incurrió en varias faltas comprobadas, entre ellas la violación de la orden contra la confraternización, la falta de límites profesionales y de supervisión adecuados, el manejo incorrecto del conflicto de intereses y la falta de franqueza durante la investigación.
La administradora municipal también concluyó que ciertas acciones de Grillo comprometieron la integridad del proceso investigativo y que, en conjunto, su conducta evidenció “una falla fundamental de criterio y de límites profesionales” incompatible con las responsabilidades y la confianza pública depositadas en el jefe de bomberos.
Otras acusaciones examinadas durante la investigación no pudieron comprobarse. Entre ellas figuraban señalamientos de que la presunta relación con la subordinada había comenzado cuando ella era menor de edad, que Grillo le había concedido trato preferencial o que el exjefe mantenía una segunda relación íntima dentro del departamento.



