NUEVE DETENIDOS Y MÁS DE DOS LIBRAS DE HEROÍNA DECOMISADAS TRAS INVESTIGACIÓN POR TIROTEOS EN PITTSFIELD

PITTSFIELD. Una investigación que comenzó a raíz de una serie de tiroteos ocurridos durante el verano en Pittsfield permitió a las autoridades descubrir una presunta red de tráfico de drogas que operaba en la ciudad. El operativo culminó con nueve personas detenidas, el decomiso de más de dos libras de heroína, más de una libra de cocaína y cuatro armas de fuego, según informó este jueves 5 de noviembre el fiscal del condado de Berkshire, Timothy Shugrue.
Durante una conferencia de prensa celebrada en las oficinas de la Fiscalía, Shugrue explicó que los resultados fueron producto de varios meses de investigaciones y de una operación conjunta entre distintas agencias policiales. Los trabajos se intensificaron después de cuatro episodios de violencia armada registrados entre junio y agosto, incluido un homicidio que provocó preocupación entre los residentes de Pittsfield.
La investigación derivó en dos operativos realizados los días 15 y 22 de octubre. En el primero, las autoridades ejecutaron varias órdenes de registro de manera coordinada y arrestaron a siete personas vinculadas con presuntos delitos relacionados con drogas y armas de fuego. Una semana después fueron detenidas otras dos personas, con lo que el número total de arrestos ascendió a nueve.
Más de 250 mil dólares en heroína
Uno de los hallazgos más importantes ocurrió el 22 de octubre, cuando las autoridades arrestaron a Ryan Starbird, acusado de intentar introducir al condado de Berkshire aproximadamente 2 libras de heroína, distribuidas en cerca de 48,000 pequeñas bolsas listas para su comercialización.
De acuerdo con la Fiscalía, esa cantidad de droga habría alcanzado un valor aproximado de 250,000 dólares en el mercado ilegal. Starbird enfrenta cargos por tráfico de heroína y permanece detenido sin derecho a fianza.
En el mismo operativo fue arrestada Alyza Black, acusada de posesión ilegal de un arma de fuego semiautomática y municiones. Black fue puesta en libertad mientras continúa su proceso judicial.
Durante los registros del 15 de octubre, los agentes también confiscaron 542.2 gramos de cocaína, 83 gramos de heroína y tres armas de fuego. Entre los objetos recuperados se encontraban municiones, básculas digitales, teléfonos celulares y materiales utilizados para empaquetar estupefacientes.
En total, la Fiscalía reportó el decomiso de aproximadamente 1,083 gramos de heroína y 542.2 gramos de cocaína, además de cuatro armas de fuego recuperadas durante ambos operativos.
Las siete personas arrestadas el 15 de octubre fueron identificadas como Blake Bastow, Elijah Adams, Noah Philpot, Quran Taft, Timothy Carnute, Sebastian Noel y un menor de edad cuya identidad no fue divulgada por las autoridades.
Los adultos enfrentan distintos cargos relacionados con tráfico o distribución de sustancias controladas y posesión ilegal de armas de fuego, dependiendo de su presunta participación. La portavoz de la Fiscalía, Julia Sabourin, señaló que los investigadores consideran que los nueve detenidos formaban parte de una organización dedicada a la comercialización de drogas. Las autoridades también investigan posibles vínculos de algunos sospechosos con una pandilla local.
Cuatro tiroteos durante el verano
Durante la misma conferencia de ayer, Shugrue presentó avances sobre los cuatro episodios de violencia armada que marcaron el verano en Pittsfield y que contribuyeron a intensificar las investigaciones contra el tráfico de drogas y la posesión ilegal de armas.
El primero ocurrió en junio, cuando Justin Crawford, de 29 años, murió baleado en las inmediaciones de Tyler Street y Pleasure Avenue. Las autoridades identificaron a Terry Martizna como sospechoso y posteriormente presentaron cargos por asesinato en su contra. Martizna continúa prófugo y existe una orden judicial para detenerlo. La Fiscalía informó que trabaja con otras agencias para localizarlo y conseguir su traslado a Pittsfield.
El segundo incidente se registró el 4 de agosto en Onota Street, donde fueron disparadas aproximadamente 25 balas y dos personas resultaron heridas. Hasta el momento no se han anunciado arrestos relacionados con este caso. Sin embargo, las autoridades recuperaron un arma que podría estar vinculada con el tiroteo y que actualmente se encuentra bajo análisis forense.
El 16 de agosto, otras tres personas resultaron heridas durante un tiroteo ocurrido en Linden Street, cerca de Francis Avenue. Por estos hechos fueron identificados como sospechosos Jason Wright y un menor de edad. Wright permanece prófugo, mientras que el adolescente ya se encuentra bajo custodia de las autoridades.
El cuarto caso ocurrió en Circular Avenue, donde una persona resultó herida de bala. Willie Harrison fue acusado en relación con este incidente y su caso fue presentado ante el Tribunal Superior. Actualmente permanece detenido sin derecho a fianza y tiene programada una audiencia preliminar para el 19 de noviembre. Según los investigadores, el ataque podría haber sido una represalia por un allanamiento ocurrido anteriormente.
Investigación contra drogas y armas continuará
Shugrue explicó que la sucesión de hechos violentos llevó a las autoridades a reforzar la cooperación entre diferentes departamentos policiales para identificar a personas involucradas en delitos relacionados con armas de fuego y tráfico de drogas.
Los trabajos estuvieron encabezados por las unidades Antidrogas y Anticrimen del Departamento de Policía de Pittsfield, con apoyo de la Policía Estatal de Massachusetts, la Oficina del Sheriff del Condado de Berkshire, el equipo regional de respuesta especial y la Fiscalía del Distrito Noroeste. Parte de las tareas de vigilancia incluyeron el uso de drones para recopilar información durante la investigación.
La Fiscalía aclaró que todavía no se ha determinado si existe una relación directa entre la presunta organización de narcotráfico y los cuatro tiroteos del verano. Aunque las investigaciones sobre la violencia armada permitieron descubrir la actividad relacionada con las drogas, las autoridades continúan buscando pruebas que permitan establecer posibles conexiones entre ambos casos.
Durante su intervención, Shugrue reconoció el trabajo de los agentes involucrados, quienes dedicaron largas jornadas a reunir pruebas y ejecutar los operativos. El fiscal aseguró que las autoridades mantendrán sus esfuerzos para combatir la distribución de drogas y la circulación de armas ilegales en el condado.
La Fiscalía también señaló que podrían presentarse nuevos cargos y producirse más detenciones conforme avancen las investigaciones.



